Tenerife mejora su capacidad de depuración de aguas residuales al 86%
Las claves
- La capacidad de depuración de aguas residuales en Tenerife ha aumentado del 52% al 86% en tres años.
- Se prevé alcanzar el 97% con nuevas infraestructuras en construcción.
- La inversión total en saneamiento y depuración supera los 500 millones de euros.
Aumento significativo en la capacidad de depuración
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, anunció este viernes que la isla ha experimentado un notable avance en su capacidad de saneamiento y depuración de aguas residuales. En 2023, la isla contaba con una capacidad para tratar el 52% de las aguas residuales generadas, un porcentaje que ha aumentado al 86%. Este incremento se debe a diversas mejoras y nuevas infraestructuras que están en proceso de ejecución, como la depuradora del Área Metropolitana y el Sistema Arona-Este-San Miguel, las cuales tienen una importante financiación por parte del Estado.
Transformación en la gestión del agua
Dávila destacó que estos resultados reflejan una transformación más amplia que simplemente aumentar la capacidad de tratamiento. “Estamos cambiando la manera de entender el agua”, afirmó en su comparecencia, subrayando una estrategia que abarca la recogida, transporte, depuración, regeneración y reutilización del agua. Esto permite que una mayor cantidad de agua tratada pueda ser utilizada nuevamente en el campo, en lugar de ser un recurso desperdiciado.
En los últimos tres años, la capacidad de depuración ha crecido un 65%, pasando de 92.700 a 152.700 metros cúbicos diarios, lo que representa un aumento de 60.000 metros cúbicos más al día. Además, la capacidad de regeneración ha aumentado un 78%, de 80.500 a 143.500 metros cúbicos diarios, lo que equivale a 63.000 metros cúbicos más diarios. Esta mejora significa que Tenerife podrá disponer de 23 millones de metros cúbicos adicionales de agua regenerada al año, que serán fundamentales para el apoyo a la agricultura en la isla.
Inversiones en infraestructuras de saneamiento
La transformación del sistema de saneamiento y depuración en Tenerife está respaldada por una inversión total de 364 millones de euros. A esta cifra se suman otros 147 millones de euros que se prevén en un nuevo convenio con ACUAES, lo que implica una movilización de más de 500 millones de euros en proyectos de saneamiento, depuración y regeneración.
“No estamos simplemente haciendo más grande el sistema de saneamiento y depuración de Tenerife. Estamos haciendo más grande el recurso del agua”, afirmó Dávila.
Contexto local y antecedentes
La mejora en la depuración de aguas residuales se inscribe en un contexto más amplio de sostenibilidad y gestión responsable de los recursos hídricos en la isla. Tenerife, como muchas otras regiones del mundo, enfrenta desafíos significativos relacionados con la escasez de agua. El crecimiento poblacional y el aumento del turismo han ejercido presión sobre los recursos hídricos locales, lo que hace más urgente la necesidad de una gestión eficiente.
Históricamente, la infraestructura de saneamiento en Tenerife ha sido objeto de críticas y necesidades de mejora. En años anteriores, las plantas de tratamiento de aguas residuales operaban a niveles mucho más bajos, lo que no solo comprometía la calidad del agua, sino que también afectaba a la salud pública y al medio ambiente. La implementación de estas nuevas infraestructuras es, por tanto, un paso esencial hacia la modernización y la mejora de la calidad de vida de los habitantes.
Claves prácticas para el lector
Para los residentes de Tenerife y los agricultores, estas mejoras significan un acceso más seguro y fiable a agua tratada que puede ser utilizada en la agricultura. La disponibilidad de 23 millones de metros cúbicos de agua regenerada al año representa una oportunidad para aumentar la producción agrícola, especialmente en un contexto donde el agua es un recurso vital.
Los ciudadanos pueden esperar ver una mejora en la calidad del agua utilizada en diversas aplicaciones, incluyendo el riego de cultivos y el uso en espacios públicos. Además, el compromiso del Cabildo con la sostenibilidad y la gestión del agua puede traducirse en un desarrollo económico sostenible para la isla.
Consecuencias y futuro
La mejora en la depuración de aguas residuales tiene un impacto directo en la calidad del agua destinada a la agricultura y el medio ambiente, lo que beneficiará a los agricultores y a la población en general. Este avance en la infraestructura de saneamiento es fundamental para cumplir con las normativas europeas sobre el tratamiento de aguas residuales, que son cada vez más exigentes.
A largo plazo, el Cabildo espera que estas inversiones no solo mejoren la calidad del agua, sino que también contribuyan a la creación de un modelo de gestión de recursos hídricos más sostenible y resiliente frente a los efectos del cambio climático, asegurando así un futuro más seguro y próspero para Tenerife.
