Canarias espera más de seis millones de turistas británicos en 2026
Las claves
- Se espera que más de seis millones de turistas británicos visiten Canarias en 2026.
- La llegada de turistas británicos creció un 13% en 2023, pero se prevé solo un 1% en 2026.
- El gasto de los turistas británicos en Canarias se estima en 8.405 millones de euros para el próximo año.
Desaceleración en el crecimiento del turismo británico
Canarias enfrenta un cambio en su principal mercado turístico internacional, el británico. Aunque se prevé un total de más de seis millones de visitantes británicos en 2026, el crecimiento se ha moderado considerablemente en los últimos años. Durante la prestigiosa feria World Travel Market (WTM) en Londres, la consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, presentó estas proyecciones y destacó los desafíos que enfrenta el sector. La importancia del turismo británico para el Archipiélago es indiscutible, ya que representa una parte significativa de los ingresos por turismo.
En 2023, la llegada de turistas británicos creció un 13%, seguido de un 10% en 2024. Sin embargo, se prevé que este crecimiento se limite a un 2% en 2025 y a un 1% en 2026. Esta desaceleración se debe, en parte, a la presión del costo de vida en el Reino Unido, que afecta las decisiones de viaje de los consumidores británicos. La inflación y el aumento de los precios han hecho que muchos británicos reconsideren sus planes de vacaciones, una tendencia que podría continuar en los próximos años, impactando así el flujo de turistas hacia las Islas.
“La presión del coste de la vida sobre la renta disponible está haciendo al consumidor británico más sensible al precio y más exigente a la hora de elegir sus vacaciones”, afirmó De León.
Facturación y comportamiento del turista británico
A pesar de la desaceleración en la llegada de turistas, la facturación generada por el turismo británico en Canarias se mantiene fuerte. Entre enero y agosto de este año, el Archipiélago recibió más de cuatro millones de visitantes del Reino Unido, lo que se traduce en una facturación estimada de 8.405 millones de euros para 2026, lo que representa un incremento del 3% respecto al año anterior. Esta cifra es alentadora, dado que muestra que, aunque el número de turistas pueda no crecer al ritmo deseado, el gasto medio por visitante se mantiene alto.
El gasto diario de los turistas británicos en las Islas es superior al promedio, alcanzando los 191,5 euros por persona, en comparación con los 178 euros de la media general. Este comportamiento resalta la fidelidad de este segmento, con un 82,5% de británicos que ya han visitado Canarias y un 28% que ha regresado al menos diez veces. La valoración de su estancia es alta, con una puntuación de 8,93 sobre diez y una intención de volver que alcanza los nueve puntos, lo que indica que los turistas británicos continúan considerando a Canarias como un destino atractivo a pesar de las dificultades económicas que enfrentan en su país.
Estrategia de promoción y futuro del sector
Ante este panorama, De León subrayó la necesidad de reforzar las campañas de promoción para atraer a un turismo de mayor gasto, especialmente en áreas como el turismo premium, bienestar, gastronomía y experiencias culturales y naturales. Estas iniciativas son fundamentales para diversificar la oferta turística y adaptarse a las nuevas demandas de los viajeros. En este sentido, el clima sigue siendo el principal atractivo para el turista británico, mencionado por el 78% de los encuestados, seguido de la seguridad y la oferta alojativa.
La estrategia del Gobierno de Canarias se centra en anticiparse a estos cambios de tendencia, asegurando que la fidelidad del turista británico no se dé por sentada y reforzando la posición de las Islas en el mercado internacional. Esto implica no solo atraer a nuevos turistas, sino también fidelizar a los que ya han disfrutado de la experiencia canaria, a través de un servicio de calidad y experiencias memorables que les animen a regresar. La sostenibilidad también juega un papel crucial en esta estrategia, ya que los viajeros actuales valoran cada vez más el impacto medioambiental de sus decisiones de viaje.
