El alquiler vacacional en Canarias se reduce un 20% en un año
Las claves
- El alquiler vacacional en Canarias ha disminuido un 20% en un año.
- Más de 13.000 viviendas han sido retiradas del mercado turístico.
- La Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas entró en vigor en diciembre de 2025.
Impacto de las regulaciones en el alquiler turístico
El alquiler vacacional en Canarias ha atravesado un año complicado debido a una serie de regulaciones que han reestructurado el sector. Según datos del Gobierno de Canarias, en el último año se ha registrado una reducción del 20% en la disponibilidad de alojamientos turísticos. Esto se traduce en la eliminación de una de cada cuatro viviendas que estaban disponibles para el alquiler turístico en el Archipiélago.
Las normativas, que surgieron como respuesta a un crecimiento desmedido del sector, han impactado significativamente en los ingresos, que han caído un 33%. Este cambio se ha visto impulsado por la Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas, aprobada en noviembre de 2025 y que entró en vigor en diciembre del mismo año. Esta legislación busca equilibrar el uso turístico de las viviendas con la necesidad de garantizar un acceso adecuado a la vivienda para la población local.
Motivos de la regulación
Las autoridades han argumentado diversas razones para implementar estas normativas. Principalmente, el objetivo ha sido controlar la escasez de vivienda residencial en las islas, un problema que ha ido en aumento en los últimos años. La creciente presión del turismo había llevado a que, en solo cinco años, se retiraran más de 13.000 propiedades del mercado residencial, alcanzando un total de más de 50.000 viviendas dedicadas al alquiler turístico. Esta situación ha generado un descontento notable entre los residentes, quienes han visto cómo los precios de la vivienda se disparaban debido a la conversión de inmuebles en alquileres turísticos.
Además de abordar la escasez de vivienda, las regulaciones buscan mitigar los conflictos de convivencia que se han registrado en distintas zonas, donde la saturación turística ha generado desencanto entre los vecinos. En barrios como La Laguna o en partes de Gran Canaria, los residentes han reportado que el ruido, el descontrol y el comportamiento de algunos turistas han afectado su calidad de vida. Estas medidas han sido bien recibidas por ciertos sectores de la población que se oponen al turismo masivo, apostando por un modelo más sostenible que respete tanto a los visitantes como a los locales.
Nuevos requisitos para el alquiler turístico
Con la implementación de la nueva ley, los requisitos para registrar una vivienda como alquiler turístico se han endurecido. Ya no es suficiente presentar una declaración responsable para iniciar la actividad. Ahora, los ayuntamientos tienen más autoridad para establecer límites y regulaciones específicas en sus respectivos municipios. Esta descentralización de las competencias permite a las localidades adaptar las normativas a sus realidades particulares.
Entre las principales modificaciones, se incluyen:
- Requisitos más estrictos para la habilitación de nuevas viviendas en el mercado turístico.
- Mayor control municipal sobre la cantidad de propiedades que pueden operar como alquiler turístico.
- Eliminación de las ofertas que no cumplan con las normativas de calidad establecidas.
Estas regulaciones tienen como objetivo asegurar que el mercado de alquiler turístico en Canarias se mantenga dentro de límites sostenibles y que no continúe afectando negativamente al acceso a la vivienda para los residentes. El impacto de estas medidas se está sintiendo en toda la comunidad, ya que muchos propietarios de viviendas han tenido que adaptarse a las nuevas realidades del mercado, lo que ha llevado a una disminución general en la oferta de alquileres turísticos.
Consecuencias para propietarios y turistas
Las consecuencias de estas nuevas normativas son múltiples y afectan tanto a propietarios como a turistas. Para los propietarios, la necesidad de cumplir con requisitos más rigurosos puede suponer una carga adicional, así como la posibilidad de que muchos decidan no continuar con la actividad de alquiler turístico, lo que podría generar una mayor oferta de viviendas en el mercado residencial. Sin embargo, también podría haber un aumento en la demanda de alquileres a largo plazo, ya que los canarios buscarán más opciones asequibles.
Por otro lado, los turistas que buscan alojamiento en Canarias podrían enfrentar una disminución en la oferta de propiedades, lo que podría traducirse en precios más altos. Sin embargo, al mismo tiempo, estas regulaciones podrían mejorar la calidad de las estancias, ya que se espera que los alojamientos cumplan con estándares más altos. Los visitantes también pueden beneficiarse de un entorno más armonioso en las áreas residenciales, lo que podría enriquecer su experiencia en las islas.
“La regulación era necesaria para equilibrar el mercado y asegurar que los canarios tengan acceso a viviendas asequibles”, afirmó un portavoz del Gobierno canario.
Con la entrada en vigor de estas normativas, los propietarios de viviendas en las islas deben estar preparados para enfrentar un panorama cambiante en el sector del alquiler turístico, con mayores exigencias y menos oportunidades. El futuro del alquiler vacacional en Canarias dependerá de cómo se apliquen estas regulaciones y de la respuesta tanto de propietarios como de turistas ante un nuevo marco normativo que busca un equilibrio entre el desarrollo turístico y la sostenibilidad social.

