Los vinos canarios brillan en la cena de gala de Montecarlo

Los vinos canarios brillan en la cena de gala de Montecarlo

Las claves

  • La cena de gala en Montecarlo se celebró el 20 de junio de 2023.
  • Cinco vinos canarios de Tenerife, El Hierro y Lanzarote fueron seleccionados para el evento.
  • El menú fue elaborado por el restaurante San Sebastián 57 de Santa Cruz de Tenerife.

Un evento de alto nivel en Montecarlo

La Denominación de Origen Islas Canarias, conocida como Canary Wine, tuvo una destacada participación en la Cena de Gala celebrada el pasado 20 de junio en el histórico Café de París de Montecarlo. Este evento conmemoró el 150 aniversario de la misión diplomática de Mónaco en España y reunió a un selecto grupo de representantes del Gobierno monegasco, miembros del cuerpo diplomático y personalidades influyentes del ámbito económico y social del Principado.

Organizada por la Embajada de Mónaco en España y la Dirección de Asuntos Culturales del Principado, la gala se convirtió en un escaparate para la identidad, diversidad y calidad de los vinos producidos en Canarias. La elección de este emblemático lugar no fue casual, ya que el Café de París es un punto de referencia en el ámbito de la gastronomía y la cultura, lo que permite que los productos canarios sean apreciados en un entorno de alta categoría.

Vinos que representan a las islas

Durante la cena, se presentaron cinco vinos elaborados en distintas denominaciones de origen:

  • Viñátigo Ensamblaje Blanco (Bodegas Viñátigo, Tenerife)
  • Paisaje de las Islas Naturalmente Dulce (Bodegas Tajinaste, Tenerife)
  • Viña Frontera Louis Goudard (Vinos de El Hierro)
  • Bermejo Malvasía Fermentado en Barrica (Bodegas Bermejo, Lanzarote)
  • Yaiza Blanco Seco (Bodegas de Yuco, Lanzarote)

Estos vinos fueron elegidos por su diversidad y la representación de las distintas islas del archipiélago, buscando ofrecer una experiencia de cata enriquecedora para los asistentes. La variedad de climas y suelos en las Islas Canarias permite la producción de vinos únicos, que han empezado a ganar reconocimiento en el ámbito internacional. De hecho, cada vez más críticos y aficionados al vino se interesan por los caldos canarios, lo que refleja la calidad de las uvas autóctonas y las técnicas de vinificación tradicionales que se utilizan.

"Esta acción sirvió para presentar ante invitados internacionales una parte de la oferta vitivinícola canaria en un marco ligado a la diplomacia y a la gastronomía", destacó la Denominación de Origen Islas Canarias.

Colaboración gastronómica entre islas y Mónaco

El menú de la cena fue elaborado por el restaurante San Sebastián 57, ubicado en Santa Cruz de Tenerife. La embajadora de Mónaco en España, Catherine Fautrier-Rousseau, eligió este restaurante para representar la gastronomía española en este evento. El chef Alberto González Margallo y su equipo trabajaron en colaboración con el personal del Café de París, bajo la dirección del chef ejecutivo Víctor Marion.

La velada no solo fue una celebración de la viticultura canaria, sino también un ejemplo de colaboración entre profesionales canarios y monegascos, permitiendo que los productos del archipiélago brillaran en uno de los escenarios gastronómicos más emblemáticos de Europa. Este tipo de intercambios no solo fortalece los lazos culturales entre Canarias y Mónaco, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades comerciales y de inversión en el sector turístico y gastronómico.

Impacto en la economía local y el turismo

La presencia de los vinos de Canarias en eventos internacionales como este subraya el creciente reconocimiento de la calidad y singularidad de su oferta vitivinícola. Este tipo de exposiciones no solo logran un mayor posicionamiento de los vinos canarios en el mercado internacional, sino que también pueden tener un impacto positivo en la promoción del turismo y la economía local.

Con el auge del enoturismo, que se ha convertido en una tendencia creciente en todo el mundo, la participación en eventos de esta magnitud permite que más visitantes conozcan y aprecien la riqueza de la cultura vitivinícola canaria. Esto, a su vez, puede traducirse en un aumento en el interés por visitar las islas, lo cual es vital para el desarrollo económico de las comunidades locales.

Conclusiones

La cena de gala en Montecarlo no solo fue un evento de celebración, sino un paso significativo hacia la consolidación de los vinos canarios en el panorama internacional. Con una oferta que refleja la diversidad y el carácter único de las islas, los vinos de Canarias están en un camino prometedor hacia el reconocimiento global. Este tipo de iniciativas son cruciales para la promoción de una cultura enológica que, sin duda, tiene mucho que ofrecer al mundo.