Simancas propone límites al turismo para mitigar tensiones en Canarias

Simancas propone límites al turismo para mitigar tensiones en Canarias

Las claves

  • Moisés Simancas pide establecer límites en el turismo canario.
  • El alquiler vacacional afecta la disponibilidad de vivienda para residentes.
  • Se requieren nuevas experiencias turísticas que beneficien a la población local.

El rechazo al turismo descontrolado

El catedrático de Geografía Humana en la Universidad de La Laguna, Moisés Simancas, ha afirmado que en Canarias no existe turismofobia, sino un creciente malestar ante el uso turístico del territorio sin límites definidos. En su opinión, este descontento se deriva de la falta de planificación responsable en el sector turístico, lo que ha llevado a tensiones significativas en la comunidad.

Simancas, quien ha dedicado gran parte de su carrera al estudio del fenómeno turístico, subraya que “cualquier proceso de planificación debe establecer límites claros”. Según él, la ausencia de estos límites ha generado tensiones que afectan tanto a los residentes como a los visitantes. Este fenómeno de descontento no es nuevo; en los últimos años, varios colectivos en Canarias han levantado la voz en contra del turismo masivo, citando preocupaciones sobre la saturación de infraestructuras y la degradación de espacios naturales.

Impacto del alquiler vacacional

Uno de los puntos críticos que menciona Simancas es el auge del alquiler vacacional, que ha contribuido a la crisis de vivienda en las islas. Este fenómeno ha llevado a un incremento en los precios y a una disminución de la disponibilidad de viviendas para la población local. “Esto genera un malestar, precios desorbitados e inaccesibles para la población residente”, indicó el académico.

“Es evidente que cualquier proceso de planificación debe establecer límites claros. Muchas de las tensiones actuales en el sector turístico derivan precisamente de la falta de esos límites”, afirmó Simancas.

Para entender mejor esta problemática, es importante considerar que el aumento en la demanda de alquileres turísticos ha empujado a muchos propietarios a optar por convertir sus propiedades en alojamientos vacacionales, en lugar de alquilarlos a residentes locales. Esto ha generado una competencia desleal en el mercado de la vivienda, exacerbando la crisis de acceso a la vivienda en un archipiélago donde la población ya enfrenta dificultades económicas.

La necesidad de un enfoque radical

El catedrático también advirtió sobre la necesidad de tomar decisiones “radicales y valientes” respecto al uso de espacios naturales y áreas protegidas. “Está claro que hay que establecer cupos, porque hay una capacidad de carga y no puede ser que haya barra libre en un espacio tan sensible como un parque nacional o un parque natural”, explicó. La presión sobre estos espacios ha llevado a una situación insostenible, donde la conservación del medio ambiente se ve amenazada por la explotación turística.

Nuevas experiencias turísticas

Para contrarrestar el malestar existente y desarrollar un modelo turístico sostenible, Simancas propone crear nuevas experiencias turísticas que sean más integradas y emocionales. Estas experiencias deberían no solo atraer a los visitantes, sino también fomentar un impacto positivo en la comunidad local. La idea es que los turistas puedan participar en actividades que les conecten con la cultura canaria, como talleres de artesanía, rutas gastronómicas o actividades al aire libre que promuevan la conservación de la naturaleza.

El académico participa actualmente en un taller en la Universidad de Verano de Adeje, donde se discuten estrategias para mejorar la planificación del turismo en Canarias. Simancas sostiene que un enfoque más centrado en la comunidad podría ser beneficioso tanto para los turistas como para los residentes de las islas. Este modelo de turismo sostenible no solo busca la rentabilidad económica, sino que también promueve la cohesión social y el desarrollo sostenible del territorio.

En este sentido, Simancas resalta la importancia de diversificar el perfil turístico y generar empleo a través de una integración más profunda del turismo en el entorno canario. Al hacerlo, se busca mitigar el efecto negativo que el turismo descontrolado ha tenido en la vida cotidiana de muchos canarios. La creación de sinergias entre el sector turístico y la comunidad local podría transformar la experiencia turística en Canarias, haciendo que los visitantes no solo sean consumidores, sino también participantes activos en la vida local.

Un cambio necesario

Las propuestas de Simancas se alinean con un creciente consenso entre académicos y autoridades locales sobre la necesidad de un cambio en la forma en que se gestiona el turismo en Canarias. La implementación de límites y la búsqueda de un equilibrio entre la actividad turística y la calidad de vida de los residentes son temas que requieren atención urgente. En este contexto, se hace evidente que las políticas actuales deben adaptarse a las realidades del territorio, garantizando que el turismo en Canarias pueda seguir siendo una fuente de ingresos sin comprometer la calidad de vida de sus habitantes.

La comunidad canaria enfrenta un momento crucial en la definición de su modelo turístico. Las decisiones que se tomen en los próximos años serán determinantes para el futuro del archipiélago, y es vital que estas decisiones se basen en una planificación sostenible y respetuosa con el entorno y la población local.