Canarias lidera el aumento de bajas laborales en España desde 2018
Las claves
- El incremento de bajas laborales en Canarias es del 64% desde 2018.
- Más de 67.000 trabajadores se ausentaron en 2024 por incapacidad temporal.
- La salud mental es la principal causa de las bajas de larga duración.
Un aumento alarmante de las bajas laborales
Canarias se convierte en la comunidad autónoma con la mayor tasa de incapacidad temporal (IT) de España, con un incremento del 64% desde 2018, según un estudio de Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas. Este aumento ha llevado a que en 2024 se registren, en promedio, 67.000 bajas laborales en el archipiélago, lo que representa 30 días de ausencia al año por trabajador.
La situación se agrava al observar que Canarias ha perdido más de 8% de sus jornadas laborales potenciales, un porcentaje que supera en 38% la media nacional. En el año 2024, el archipiélago cerró con 83 bajas activas por cada 1.000 trabajadores, un 43% más que la media estatal. Estas cifras evidencian un panorama preocupante que afecta tanto a trabajadores como a empresas en la región.
Factores que impulsan el aumento
El estudio destaca que las bajas de larga duración son el principal motor de este incremento. De hecho, casi uno de cada cinco procesos activos supera ya el año de duración, una cifra que se ha triplicado desde 2018. El 19,4% de los trabajadores repite baja, concentrando cerca de 70% de los procesos, lo que equivale al 62,5% de todas las jornadas perdidas.
Por sectores, el agua y saneamiento lideran las ausencias con un 11,5%, seguidos por hostelería y actividades administrativas y servicios auxiliares, ambos cerca del 10%. En el caso de la hostelería, el aumento es notable, con un incremento del 85% respecto a 2018, cuando apenas representaba el 5,3%.
Impacto por provincias y salud mental como factor clave
El estudio también revela diferencias significativas entre las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas. En Santa Cruz, el 48,7% de los procesos de larga duración culminan en incapacidad permanente, mientras que en Las Palmas, esta cifra es diez puntos más baja, con 34,3% en 2018 y apenas tres puntos más en 2024.
Un dato relevante es que las patologías relacionadas con la salud mental son las que más han crecido, alcanzando incrementos de hasta 130% en algunas comunidades. Junto a los dolores de difícil objetivación, estas condiciones representan más de 50% del indicador de incapacidad temporal en Canarias, donde alcanzan un 57%.
“La duración de los procesos pesa más que la frecuencia de las bajas a la hora de explicar las jornadas perdidas”, explican los autores del estudio.
Consecuencias económicas y sociales
Este aumento en las bajas laborales tiene un impacto considerable en la economía local y en la productividad de las empresas canarias. Las pequeñas y medianas empresas, que constituyen el corazón del tejido empresarial en el archipiélago, se ven especialmente afectadas por la ausencia de personal capacitado. Con menos trabajadores disponibles, la carga de trabajo se redistribuye, lo que puede llevar a un aumento del estrés y, potencialmente, a más bajas en el futuro.
Además, el crecimiento de las bajas laborales puede tener repercusiones en los servicios públicos, ya que una parte importante de las contribuciones al sistema de seguridad social proviene de estas empresas. Si las ausencias continúan aumentando, podría haber un efecto dominó que afecte la estabilidad económica de Canarias.
Claves prácticas para el lector
Para los trabajadores que se encuentran en esta situación, es fundamental conocer sus derechos y las opciones disponibles para abordar sus problemas de salud. Las empresas, por otro lado, deberían fomentar un entorno laboral saludable y apoyar a sus empleados en la gestión de su bienestar mental y físico. Implementar programas de prevención y atención psicológica puede ser un paso crucial para reducir estas cifras alarmantes.
Es esencial que tanto trabajadores como empresarios aborden esta problemática de manera conjunta y busquen soluciones que beneficien a todos. La colaboración entre el sector público y privado también será clave para revertir esta tendencia y asegurar un futuro más saludable y productivo para la comunidad canaria.
