El gobierno canario licita nueva tubería de agua entre Lanzarote y La Graciosa
Las claves
- Se invertirán 3,88 millones de euros en la nueva tubería.
- La conducción actual, en servicio desde 1997, presenta limitaciones por su antigüedad.
- La nueva infraestructura mejorará el suministro para residentes y turistas.
Renovación de la infraestructura hídrica
El Gobierno de Canarias ha iniciado la licitación para la construcción de una nueva tubería de abastecimiento de agua potable que conectará La Graciosa con Lanzarote. La Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, a través de la Dirección General de Aguas, ha publicado este proyecto en la Plataforma de Contratación del Sector Público con un presupuesto base de 3.880.266,11 euros, excluyendo impuestos.
Esta nueva obra tiene como objetivo reemplazar una infraestructura que lleva en funcionamiento cerca de tres décadas. La actual tubería, instalada entre 1996 y 1997, ha sufrido múltiples roturas y no responde adecuadamente a la demanda creciente, especialmente durante los picos de afluencia turística y de residentes.
Compromiso con La Graciosa
El consejero de Política Territorial, Manuel Miranda, enfatizó que este proyecto es parte de un compromiso adquirido con los habitantes de La Graciosa al inicio de la legislatura. “Hemos trabajado arduamente durante los últimos meses para que este proyecto pueda llevarse a cabo”, comentó Miranda durante la presentación de la licitación.
“Se trata de un compromiso que adquirimos con los residentes de la isla y en el que hemos trabajado desde inicio de legislatura para poder acometerlo”, señaló el consejero.
La nueva tubería estará fabricada íntegramente de polietileno, tanto en los tramos submarinos como en los terrestres. El proyecto contempla la instalación de aproximadamente 1.220 metros de conducción submarina entre Lanzarote y La Graciosa, así como cerca de 1.100 metros de conducciones terrestres para las conexiones necesarias.
Importancia del agua en La Graciosa
La Graciosa, conocida por su belleza natural y su estatus como la octava isla de Canarias, ha experimentado un notable aumento en su población y en la llegada de turistas en los últimos años. Esta nueva infraestructura es vital no solo para mantener el nivel de vida de los residentes, sino también para sostener el crecimiento del turismo, que es uno de los pilares económicos de la isla. La escasez de agua potable en épocas de alta demanda ha sido un problema recurrente, y esta obra busca poner fin a esa situación.
Impacto en la comunidad local
La renovación de esta infraestructura es crucial para garantizar un suministro de agua potable seguro y eficiente, no solo para los residentes, sino también para los numerosos visitantes que llegan a La Graciosa cada año. La octava isla, que ha visto un aumento en su población y en el turismo, necesita una solución que reduzca el riesgo de averías y mejore su capacidad de transporte de agua.
El Gobierno de Canarias espera que esta nueva tubería no solo solucione los problemas actuales, sino que también facilite el desarrollo sostenible de La Graciosa en el futuro. La ejecución de esta obra se centra en asegurar que la comunidad local tenga acceso a un recurso tan vital como es el agua potable, fundamental para la vida diaria y el bienestar de los ciudadanos.
Claves prácticas para empresas interesadas
Las empresas interesadas en participar en este proyecto pueden presentar sus ofertas hasta el 29 de noviembre de 2023, según informaron las autoridades. Es importante que las empresas revisen los pliegos de condiciones y se aseguren de cumplir con los requisitos técnicos y financieros establecidos. Con esta iniciativa, el Gobierno reafirma su compromiso con el desarrollo y la mejora de la calidad de vida en La Graciosa.
Consecuencias futuras
La implementación de esta nueva tubería no solo mejorará el suministro de agua en la isla, sino que también tendrá un efecto positivo en la economía local. Un suministro de agua fiable y suficiente es esencial para el desarrollo de nuevas actividades comerciales y turísticas, lo que podría generar más empleos y oportunidades para los habitantes de La Graciosa. Además, la modernización de esta infraestructura también puede servir como un modelo para futuros proyectos en otras islas del archipiélago canario.
