El parlamento de Canarias aprueba cerrar el campo de tiro de Pájara

Las claves

  • Se aprobará el cierre del Campo Nacional de Maniobras y Tiro de Pájara.
  • El proceso se llevará a cabo en un plazo máximo de cinco años.
  • Más de 4.200 hectáreas fueron expropiadas en los años del franquismo.

Un paso hacia la recuperación territorial

El Parlamento de Canarias ha dado un paso significativo hacia la recuperación del territorio de Fuerteventura. Este martes, el Grupo Parlamentario Nacionalista Canario (CCa) logró el respaldo mayoritario para una Proposición No de Ley (PNL) que busca el cierre progresivo del Campo Nacional de Maniobras y Tiro de Pájara (CMT Pájara) en un plazo de cinco años. La iniciativa fue defendida por el diputado Mario Cabrera, quien destacó la importancia de esta medida como una forma de reparar una “injusticia histórica” con el pueblo majorero.

Contexto histórico de la expropiación

Mario Cabrera recordó que hace más de medio siglo, durante los últimos años del régimen franquista, el Gobierno central expropió más de 4.200 hectáreas del municipio de Pájara, destinando este territorio a fines militares. Este acto supuso el fin de actividades tradicionales, como la pesca y la ganadería, que habían sido parte de la vida de los habitantes del sur de la isla. Además, esta área alberga un importante conjunto de restos arqueológicos y tiene un gran valor natural y etnográfico.

Históricamente, la expropiación de tierras en Fuerteventura ha generado un profundo descontento entre los majoreros, quienes han sentido que su identidad cultural y conexión con la tierra han sido severamente afectadas. En las décadas siguientes, distintas asociaciones y colectivos locales han luchado por la recuperación de estos espacios, organizando manifestaciones y reclamaciones que se han hecho eco en las instituciones canarias.

“Hoy este Parlamento tiene la oportunidad de empezar a devolvérselo”, afirmó Cabrera, enfatizando que la recuperación de este espacio no solo es un acto simbólico, sino una necesidad para restaurar la memoria histórica de la isla. La PNL busca no solo el cierre del campo de tiro, sino también la recuperación de un territorio que ha sido parte del patrimonio cultural de Fuerteventura.

Apoyo institucional y rechazo de algunos partidos

La propuesta fue aprobada con el apoyo de la mayoría de los grupos parlamentarios, salvo el Partido Popular y Vox, que se mostraron en contra de la iniciativa. Cabrera subrayó que “las democracias no solo están para construir el futuro; también deben corregir las injusticias heredadas del pasado”, refiriéndose a la necesidad de reconocer y reparar las heridas del pasado en la isla.

Esta PNL se enmarca dentro de un contexto más amplio de reivindicaciones por parte de los habitantes de Fuerteventura, quienes durante décadas han luchado por la recuperación de sus tierras. La decisión del Parlamento representa una oportunidad para restaurar la relación de los majoreros con su territorio, que ha sido interrumpida por más de 50 años de militarización.

El cierre del Campo de Tiro de Pájara podría tener un impacto significativo en la vida de los ciudadanos de la isla, permitiendo la revalorización de un espacio que ha estado excluido de su uso tradicional. La medida también podría abrir la puerta a nuevas iniciativas económicas y turísticas que respeten el patrimonio natural y cultural de Fuerteventura.

La voz de los majoreros

El diputado Cabrera concluyó su intervención haciendo un llamado a la unidad y al apoyo de todos los canarios para llevar a cabo esta restitución territorial. “Han pasado cinco décadas de lucha en las que ni las instituciones majoreras ni su pueblo han dejado de reclamar lo que es justo”, afirmó el parlamentario, animando a todos los representantes políticos a colaborar en este proceso de cierre y recuperación.

“Las democracias no solo están para construir el futuro; también deben corregir las injusticias heredadas del pasado”.

Con esta decisión, el Parlamento de Canarias no solo aborda una demanda histórica, sino que también marca un precedente en la lucha por la justicia territorial en las Islas. Los próximos cinco años serán cruciales para que los majoreros puedan ver cumplidos sus anhelos de recuperar un territorio que les fue arrebatado.

Consecuencias y claves prácticas para el futuro

El cierre del Campo de Tiro de Pájara no solo representa una victoria simbólica para los majoreros, sino que también plantea preguntas sobre el futuro de este vasto territorio. Se espera que, una vez cerrado, se inicien estudios sobre su uso sostenible y la posibilidad de transformar el área en un espacio natural protegido, que podría incluir rutas de senderismo, áreas recreativas y espacios para la promoción de la cultura local.

Además, es fundamental que las autoridades locales y regionales se preparen para gestionar este espacio de manera responsable. Esto implica la creación de un plan de uso que contemple la participación de la comunidad, asegurando que las decisiones sobre el futuro del terreno sean tomadas en conjunto con los majoreros, que son sus legítimos propietarios. La colaboración entre el gobierno y la ciudadanía será clave para el éxito de esta transición.

Asimismo, se espera que en los próximos años se realicen consultas públicas y foros de discusión que permitan a los habitantes de Fuerteventura expresar sus deseos y preocupaciones respecto a la recuperación de sus tierras. La atención a estas inquietudes será crucial para asegurar que la recuperación no solo sea un proceso administrativo, sino una verdadera restauración de la conexión entre el pueblo majorero y su territorio.