Suspenden clases presenciales en Canarias por altas temperaturas
Las claves
- Las clases presenciales se suspenden en Fuerteventura y en nueve municipios de Gran Canaria.
- La actividad lectiva se realizará de manera telemática el 15 de septiembre.
- Se mantienen alertas por riesgo de incendios y polvo en suspensión en varias islas.
Medidas adoptadas por la Consejería de Educación
La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, en coordinación con la Dirección General de Emergencias y Protección Civil, ha decidido suspender las clases presenciales en todos los centros de Fuerteventura y en los municipios grancanarios de Agüimes, Artenara, Ingenio, Mogán, San Bartolomé de Tirajana, La Aldea de San Nicolás, Santa Lucía de Tirajana, Telde y Valsequillo. Esta decisión se toma ante las altas temperaturas que se prevén para el martes 15 de septiembre, con registros que podrían llegar a los 40 grados.
El inicio del curso escolar se produjo el 9 de septiembre para los alumnos de Infantil y Primaria, y esta medida se aplica apenas seis días después, evidenciando la severidad de las condiciones climáticas. La Consejería ha emitido un comunicado explicando que el cambio a la modalidad online se enmarca dentro del Protocolo de actuación en el ámbito educativo ante situaciones de altas temperaturas, el cual fue revisado y actualizado recientemente para adaptarse a las condiciones cambiantes del clima.
“La actividad lectiva no parará, sino que se impartirá en línea”, indicó la Consejería en su comunicado.
Recomendaciones para el resto de Canarias
Para los centros educativos en las restantes islas y municipios que no se ven afectados por esta suspensión, la Consejería recuerda la importancia de seguir las recomendaciones del protocolo ante altas temperaturas. Entre las medidas a seguir se incluyen:
- Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados.
- Reducir la actividad física y evitar el deporte al aire libre durante las horas de mayor calor.
- Garantizar una hidratación frecuente.
- Adaptar los espacios utilizados para impartir clases, buscando aquellos que presenten mejores condiciones de bienestar térmico.
- Ampliar los descansos para la hidratación.
- Utilizar adecuadamente los sistemas de ventilación.
- Mantener las persianas bajadas cuando exista incidencia directa del sol.
- Facilitar información y recomendaciones a la comunidad educativa.
Contexto Climático y Consecuencias para la Comunidad Educativa
El Archipiélago Canario es conocido por su clima cálido y templado, pero en los últimos años se han incrementado los episodios de altas temperaturas, lo que ha llevado a que la comunidad educativa y las autoridades tomen medidas preventivas más estrictas. Este tipo de situaciones no son nuevas, ya que en años anteriores también se han registrado olas de calor que han afectado el normal desarrollo de las actividades escolares.
La decisión de implementar clases telemáticas en lugar de presenciales no solo responde a una preocupación por la salud física de los estudiantes, sino también por la salud mental y el bienestar general de la comunidad educativa. La adaptación a estos cambios es fundamental para mantener la calidad educativa y asegurar que todos los estudiantes tengan acceso a la enseñanza, independientemente de las condiciones climáticas.
Alertas activas por condiciones climáticas
Además de la suspensión de clases, se han activado diversas alertas en el Archipiélago. La alerta por riesgo de incendio forestal afecta a todas las islas, excepto a Fuerteventura y Lanzarote. Esta medida es crucial, dado que el verano de 2023 ha sido testigo de varios incendios devastadores en la región, lo que ha llevado a las autoridades a ser más proactivas en la prevención.
Asimismo, se mantiene la prealerta por polvo en suspensión, que afecta a las zonas este, sur y oeste de Gran Canaria, y a las Islas de Fuerteventura y Lanzarote. Este fenómeno, conocido como "calima", puede complicar aún más la situación, afectando la calidad del aire y la salud respiratoria de los ciudadanos.
Este episodio de altas temperaturas ha llevado a que la sensación de bochorno sea similar a la experimentada durante el mes de agosto, con máximas que en algunos puntos de Gran Canaria podrían alcanzar los 37 grados. La Consejería de Educación, junto con otras instituciones, sigue monitoreando la situación, teniendo en cuenta la seguridad y el bienestar de los estudiantes y la comunidad educativa en general.
Conclusión
La suspensión de clases presenciales en Canarias es una medida necesaria que refleja la seriedad de la situación climática actual. A medida que nos adentramos en un futuro con potenciales cambios climáticos más extremos, será esencial que tanto las instituciones educativas como las familias estén preparadas para adaptarse a nuevas realidades. La educación, como pilar fundamental de nuestra sociedad, debe seguir siendo una prioridad, incluso en las condiciones más adversas.
