La feria de artesanía de Lanzarote destaca la sombrera y Uruguay como invitado

La feria de artesanía de Lanzarote destaca la sombrera y Uruguay como invitado

Las claves

  • La feria reúne a más de 140 artesanos y colectivos.
  • Uruguay es el país invitado en esta edición.
  • La temática se centra en las sombreras tradicionales de Lanzarote y La Graciosa.

Inauguración oficial y programación

El pasado 10 de septiembre se inauguró oficialmente la 37ª Feria de Artesanía de Lanzarote, un evento que se celebra en el recinto ferial de Mancha Blanca, en Tinajo, y que se extenderá hasta el 15 de septiembre. Este año, la feria ha logrado un notable crecimiento con la participación de más de 140 artesanos, colectivos e instituciones, consolidándose como un evento de referencia en el archipiélago canario.

El presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, estuvo presente en la inauguración y destacó la vitalidad del sector artesanal. “Esta feria demuestra que el sector artesanal está vivo y fuerte”, afirmó, y enfatizó la importancia de apoyar a los creadores locales. Betancort añadió que “comprar artesanía es adquirir cultura, identidad y desarrollo”, subrayando el impacto positivo que esto tiene en la economía local. Este evento no solo resalta la calidad de los productos artesanales, sino que también se convierte en una plataforma de visibilidad para los artesanos de la isla, quienes pueden mostrar su trabajo a un público amplio.

Sombreras y su relevancia cultural

En esta edición, el foco se sitúa en las sombreras, un elemento clave de la indumentaria tradicional de Lanzarote y La Graciosa, elaboradas con fibras vegetales. Estas piezas, que históricamente han estado vinculadas a las labores agrícolas, tienen un papel significativo en la cultura local. La vicepresidenta del Cabildo, María Jesús Tovar, explicó que la feria no solo es un punto de encuentro entre creadores y visitantes, sino también una plataforma de proyección económica y turística para la isla.

“El despliegue de este año reafirma el compromiso del Cabildo con nuestros creadores”, manifestó Tovar.

La feria, que también cuenta con la colaboración del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), busca no solo exhibir productos artesanales, sino también contribuir a la conservación de técnicas tradicionales y conocimientos asociados a la elaboración de sombreras. Esto es vital para preservar la identidad cultural de Lanzarote, donde las sombreras no solo son un accesorio, sino un símbolo de la herencia y la historia de la isla.

Actividades y participación internacional

La apertura de la feria vio la participación de diversas autoridades, incluyendo al alcalde de Tinajo, Jesús Machín, y la consejera de Artesanía del Cabildo, Aroa Revelo. Además, el evento cuenta con la presencia del director del Área de Desarrollo Artesanal del Ministerio de Industria de Uruguay, Mauro Escudero, quien representa al país invitado en esta edición. Este intercambio cultural es una oportunidad única para estrechar lazos entre Canarias y Uruguay, dos regiones con tradiciones artesanales ricas y diversas.

La programación de la feria incluye talleres, exhibiciones y actividades culturales que buscan atraer tanto a residentes como a turistas. Se espera que la feria no solo impulse la economía local, sino que también fomente un intercambio cultural enriquecedor entre Uruguay y Canarias. Actividades como talleres de elaboración de sombreras y demostraciones de técnicas artesanales tradicionales son solo algunas de las atracciones que se ofrecen, permitiendo a los asistentes aprender sobre la riqueza cultural tanto local como internacional.

Impacto económico y social

Con esta edición, la Feria de Artesanía de Lanzarote se reafirma como un evento clave para el sector, promoviendo no solo la venta de productos artesanales, sino también la valorización de la cultura canaria y el fortalecimiento de las relaciones internacionales. El impacto económico de la feria es considerable, ya que no solo beneficia a los artesanos que exponen sus trabajos, sino que también atrae a un gran número de visitantes que contribuyen a la economía local mediante el consumo en restaurantes, alojamientos y otros servicios.

A lo largo de los años, la feria ha evolucionado, adaptándose a las necesidades de los artesanos y del público, y se ha convertido en un punto de encuentro para la promoción de la cultura y la artesanía. Por lo tanto, no solo es un evento para la venta, sino una celebración de la identidad cultural que une a la comunidad de Lanzarote y sus visitantes, reafirmando la importancia de preservar y valorar las tradiciones artesanales.