La feria de artesanía de Lanzarote honra a sus artesanos y la cochinilla

La feria de artesanía de Lanzarote honra a sus artesanos y la cochinilla

Las claves

  • La Feria de Artesanía se celebró en Mancha Blanca.
  • Se premiaron trayectorias vinculadas a la cultura canaria.
  • Se presentó el libro 'La tunera y sus productos'.

Premios para los guardianes de la tradición

La 37.ª Feria de Artesanía de Lanzarote tuvo lugar este viernes en Mancha Blanca, una localidad que se ha convertido en un punto neurálgico para la celebración de eventos culturales en la isla. Este año, la feria se destacó por la entrega de los II Premios de Artesanía de Lanzarote, un reconocimiento que busca honrar a quienes trabajan para preservar el patrimonio cultural y etnográfico de Lanzarote, especialmente en un contexto donde la modernidad amenaza con hacer olvidar las tradiciones.

El Cabildo de Lanzarote, en colaboración con diversas asociaciones locales, organizó esta entrega de premios que distinguió a varias personas y colectivos. El Premio a la Trayectoria fue otorgado a la Asociación Milana, que ha trabajado durante dos décadas en la promoción de la tunera y la cochinilla, un producto emblemático de la isla, conocido por su uso en la producción de colorantes naturales. Esta asociación ha sido fundamental en la transmisión de conocimientos sobre estas tradiciones a las nuevas generaciones, destacando la labor de Chana Perera, una de sus impulsoras.

“El trabajo de Chana Perera ha sido vital para llevar la cultura de la cochinilla a las aulas y a la comunidad”, indicó un portavoz del Cabildo.

Reconocimientos destacados

Antonio Emilio Betancort también recibió un premio por su dedicación a la tradición de la roseta, mediante la realización de cursos y talleres que buscan involucrar a los jóvenes en la cultura local. La Feria otorgó una mención especial a Joaquín Reyes Betancort, originario de Máguez, por su labor en la conservación de la alfarería tradicional, una técnica que ha sido parte del legado artesanal de Lanzarote desde hace siglos.

Otro de los galardonados fue el grupo Los del Gofio Arráez & Morales, conformado por Tomás Morales, Ángel Arráez, José Morales y Cynthia Arráez, quienes fueron reconocidos por sus veinticinco años de participación en la Feria y por su labor de divulgación del gofio dentro de la cultura canaria. Este alimento básico, hecho a partir de cereales tostados, es un símbolo de la gastronomía local y su reconocimiento es vital para la preservación de la cultura alimentaria de la isla. Además, Aurelio Pérez fue premiado por la mejor decoración de stand en el oficio de cantería, destacando la originalidad y el diseño de su espacio expositivo, que atrajo a numerosos visitantes.

La cochinilla en el centro del evento

La presentación del libro La tunera y sus productos cerró el evento, destacando el valor cultural y agrícola de la cochinilla, un producto emblemático de Lanzarote. Este acto no solo resalta la importancia de la cochinilla en la historia de la isla, sino que también busca educar sobre su cultivo y uso en la actualidad. La cochinilla, que se obtiene de un pequeño insecto que se alimenta de las tunas, ha sido utilizado durante siglos en la producción de tintes y productos cosméticos, lo que la convierte en un recurso valioso tanto histórica como económicamente.

La Feria de Artesanía de Lanzarote se reafirma así como un punto de encuentro para la tradición y la cultura, promoviendo un legado que sigue vivo entre sus habitantes. La participación activa de los artesanos locales y la comunidad en general refleja el compromiso de Lanzarote por mantener vivas sus tradiciones, lo que es esencial en un mundo en constante cambio. La feria no solo celebra la artesanía, sino que también promueve un sentido de identidad y pertenencia que es fundamental para el futuro de la isla.