Lanzarote revive la tradición en la festividad de San Marcial del Rubicón
Las claves
- Femés acogió la festividad de San Marcial del Rubicón el 7 de julio de 2026.
- La misa solemne se celebró en una carpa debido a la masiva asistencia.
- La Banda de Guerra nº 3 de la Brigada 'Canarias XVI' participó en la procesión, recuperando la tradición militar.
Una jornada de fe y tradición
El pueblo de Femés, en el municipio de Yaiza, se convirtió el pasado 7 de julio en el epicentro de la devoción a San Marcial del Rubicón, patrón de Lanzarote y copatrón de la Diócesis de Canarias. La festividad, que atrajo a numerosos devotos de distintos puntos de la isla, se desarrolló con una serie de actos religiosos y culturales que resaltaron el profundo arraigo de esta celebración en la comunidad local.
La jornada comenzó a las 19.00 horas con la celebración de una Solemne Eucaristía, la cual tuvo lugar en una carpa habilitada en la plaza de Femés, junto a la iglesia parroquial. Esta medida fue necesaria debido a la gran afluencia de asistentes, que superó la capacidad de la pequeña ermita de San Marcial. Este fenómeno no es nuevo; en años anteriores, la festividad ha visto un aumento constante en el número de participantes, lo que refleja el creciente interés por las tradiciones religiosas entre los habitantes de la isla.
Actos religiosos y participación popular
El párroco del municipio de Tías, Leonardo José Graterol, presidió la ceremonia, en la que estuvo acompañado por el párroco de Yaiza y arcipreste de Lanzarote, Jonathan Almeida. La misa, marcada por un ambiente de recogimiento y participación, registró un lleno absoluto, evidenciando el compromiso de la comunidad con sus tradiciones. En este sentido, la participación activa de los fieles en las celebraciones es un testimonio del profundo sentido de pertenencia que tienen hacia su cultura y su fe.
“La figura de San Marcial de Rubicón es clave en la historia religiosa de Lanzarote”, señaló el párroco Graterol durante su intervención.
Tras la eucaristía, los fieles participaron en una emotiva procesión que recorrió las calles adyacentes al templo. Este año, uno de los momentos más destacados fue la participación de la Banda de Guerra nº 3 de la Brigada 'Canarias XVI', que llegó desde Fuerteventura. Bajo la dirección del soldado José María de la Peña Fernández, la banda aportó un toque militar a la festividad, en respuesta a la petición del pregonero de este año, Víctor Julián Cáceres, y de la Comisión de Fiestas. Esta colaboración con las fuerzas armadas no solo resalta la conexión entre la comunidad civil y la militar, sino que también revive la historia de la isla, donde la presencia de la milicia ha sido parte integral de su desarrollo.
Un aniversario significativo
La festividad de San Marcial coincidió este año con el 622 aniversario de la creación de la Diócesis de Canarias, un evento que también se vincula a la figura del santo. Este hecho histórico resuena profundamente en la memoria colectiva de los canarios, quienes ven en San Marcial no solo a un patrón, sino a un símbolo de la identidad cultural y religiosa del archipiélago. La Diócesis de Canarias, establecida en 1404, ha sido un pilar fundamental en la vida espiritual de los canarios, y su aniversario fue conmemorado con especial énfasis durante esta festividad.
El ambiente festivo se complementó con actividades culturales y música, lo que convirtió a Femés en un lugar de encuentro para la comunidad. La celebración de San Marcial del Rubicón se ha consolidado como una de las fechas más esperadas del calendario canario, reflejando la importancia de las tradiciones en la vida de los habitantes de Lanzarote. Entre las actividades programadas, destacan las exhibiciones de danzas folclóricas y la degustación de platos típicos, que permiten a los asistentes no solo celebrar su fe, sino también disfrutar de la rica gastronomía de la isla.
La jornada culminó con una muestra de alegría y devoción, reafirmando el compromiso de la comunidad de Femés y de Lanzarote con sus raíces culturales y religiosas, y asegurando que esta tradición perdurará en el tiempo. Esta celebración se presenta como un recordatorio de la importancia de mantener vivas las tradiciones en un mundo cada vez más globalizado, donde el sentido de comunidad y pertenencia puede verse amenazado. Así, la festividad de San Marcial del Rubicón no solo es un evento religioso, sino también una manifestación de identidad y unidad entre los habitantes de Lanzarote.
