Nuevos uniformes de los centros de arte de Lanzarote inspirados en Manrique
Las claves
- Los nuevos uniformes están inspirados en diseños de César Manrique.
- Se busca recuperar elementos históricos y reforzar la identidad cultural de Lanzarote.
- Los trabajadores de otros centros también recibirán nuevos uniformes en breve.
Uniformes renovados en Montañas del Fuego
Los trabajadores de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) de Lanzarote han comenzado a lucir nuevos uniformes que rinden homenaje a César Manrique, un artista y arquitecto que ha dejado una huella imborrable en la isla. Esta actualización se ha implementado en las Montañas del Fuego, ubicadas en el Parque Nacional de Timanfaya, y en el Castillo de San José, en Arrecife. El consejero delegado de los CACT, Ángel Vázquez, destacó la importancia de recuperar símbolos que forman parte de la identidad histórica de estos lugares.
En el caso de las Montañas del Fuego, el personal ha vuelto a vestir las emblemáticas camisas blancas con el diseño del volcán estampado sobre el pecho, un símbolo de la impresionante geografía volcánica de Lanzarote, que atrae a miles de turistas cada año. Los maitres llevan camisas de color rojo, mientras que el resto del personal de sala, guías y limpieza también cuenta con nuevos uniformes. La renovación de los uniformes busca reforzar el sentimiento de pertenencia de los trabajadores y alinear su imagen con la tradición cultural de la isla, que se ha visto influenciada por la obra de Manrique.
Cambio de imagen en el Castillo de San José
En el Castillo de San José, el nuevo uniforme busca proyectar una imagen fresca y renovada, alineándose con el espíritu vanguardista de Manrique. El personal de sala viste prendas en color azul petróleo, complementadas con chalecos y chaquetas para los maitres. Al igual que en las Montañas del Fuego, el personal de limpieza y los guardas también cuentan con nuevas prendas adaptadas a la estética moderna y sostenible, un aspecto que se ha vuelto esencial en la moda contemporánea, especialmente en un entorno tan natural y protegido como el de Lanzarote.
“Recuperamos un símbolo de la isla que respira arte y transmite qué somos y qué hacemos”, afirmó Ángel Vázquez durante su visita a los centros.
La iniciativa no solo se limita a estos dos centros. En los próximos días, el personal de otros espacios, como Jameos del Agua y el Jardín de Cactus, también recibirá sus nuevos uniformes. En Jameos del Agua, un lugar emblemático diseñado por Manrique, los maitres vestirán de lila, mientras que el personal de sala lo hará de naranja. Por su parte, el Mirador del Río, que ofrece vistas espectaculares del archipiélago Chinijo, optará por el azul para su personal de restauración, con un maitre vestido en lila. Finalmente, en el Monumento al Campesino, se recuperará el traje típico canario, con camisa de cuello mao y fajín, un guiño a la cultura local y su rica tradición agrícola.
Un enfoque sostenible y moderno
Todos los nuevos uniformes han sido confeccionados con tejidos modernos, sostenibles y transpirables, lo que facilitará el trabajo diario del personal. Esta renovación no solo responde a una cuestión estética, sino que busca conectar el legado de Manrique con la actualidad y la funcionalidad de los espacios culturales de Lanzarote. Al elegir materiales sostenibles, los CACT también se alinean con las tendencias globales hacia la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, un valor fundamental en Lanzarote, donde el turismo y la conservación de la naturaleza deben coexistir.
La implementación de estos nuevos uniformes se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por parte del Cabildo de Lanzarote para fortalecer la identidad cultural y turística de la isla. A través de estas acciones, se espera que tanto trabajadores como visitantes se sientan más conectados con el patrimonio artístico que representa César Manrique. Este esfuerzo va más allá de la simple estética; busca crear un sentido de comunidad y pertenencia que beneficie tanto a los residentes de la isla como a los turistas que la visitan, asegurando que la obra de Manrique siga viva y relevante en la actualidad.
