Treinta años del 5-3 al Lazio: una gesta del CD Tenerife
Las claves
- El 29 de octubre de 1996, el CD Tenerife venció 5-3 a la Lazio.
- El partido selló el pase del equipo a los octavos de final de la Copa de la UEFA.
- El encuentro se considera uno de los más legendarios en la historia del tinerfeñismo.
Un partido para la historia
El 29 de octubre de 1996 se celebró uno de los partidos más icónicos en la historia del CD Tenerife. En el estadio Heliodoro Rodríguez López, el equipo blanquiazul logró un increíble 5-3 ante la SS Lazio, lo que significó su clasificación para los octavos de final de la Copa de la UEFA. Este encuentro, que tuvo lugar hace 30 años, todavía resuena en la memoria de los aficionados al fútbol en la isla.
El Tenerife llegaba al encuentro con la difícil tarea de remontar un 1-0 de la ida en Roma. El entrenador Jupp Heynckes había establecido una premisa clara: “No recibir un gol”. Sin embargo, el delantero checo Pavel Nedvěd rompió los esquemas en el minuto 12, poniendo a la Lazio en ventaja. Este gol inicial generó una presión enorme sobre el equipo local, que necesitaba anotar al menos dos goles para avanzar en la competición.
El espectáculo en el Heliodoro
A pesar del golpe inicial, el CD Tenerife no se rindió. En un primer tiempo lleno de acción, un autogol de Alessandro Nesta a los 15 minutos empató el marcador. Posteriormente, el delantero de origen bosnio, Beniamino Kodro, y el canario Juanele anotaron, poniendo al Tenerife 3-1 por delante antes del descanso. El estadio, con más de 22,000 espectadores, se convirtió en un auténtico manicomio, con los aficionados animando a su equipo sin cesar.
La Lazio no se quedó atrás y, tras el descanso, Casiraghi y Jokanovic igualaron el marcador 3-3. No obstante, Juanele, en un momento de inspiración, selló la victoria definitiva con el quinto gol en el minuto 62. La emoción en el Heliodoro era palpable, y cada gol se vivía como una explosión de alegría colectiva.
“El Heliodoro vivió una noche que todavía hoy se cuenta como una de las gestas mayores del tinerfeñismo”, recordó un portavoz del club.
Impacto en la comunidad y el fútbol canario
Esta victoria no solo fue un hito deportivo. Se trató de un evento que unió a la comunidad tinerfeña y dejó una huella imborrable en la cultura local. El 5-3 ante la Lazio se grabó a fuego en la memoria colectiva, igualando la hazaña lograda por el Tenerife en la temporada 1993/94, cuando alcanzaron las semifinales de la Copa del Rey. Desde entonces, el club ha buscado emular aquel éxito en competiciones nacionales e internacionales.
El CD Tenerife ha mantenido su compromiso con el desarrollo del fútbol en Canarias, y esta victoria sigue inspirando a generaciones de futbolistas y aficionados. La gesta de 1996 es recordada en cada aniversario, con eventos especiales y homenajes que reavivan el espíritu del tinerfeñismo. En la actualidad, el club continúa organizando actividades que celebran este acontecimiento, desde exposiciones hasta charlas con exjugadores que vivieron aquel momento.
El partido no solo fue un triunfo deportivo, sino que también impulsó el interés por el fútbol en la isla y creó un sentido de pertenencia entre los aficionados. En un contexto donde el deporte puede ser un pilar fundamental para la cohesión social, el 5-3 al Lazio se erige como un símbolo de la capacidad del Tenerife para superar obstáculos. Este tipo de victorias alimenta la pasión local por el fútbol, un deporte que ha sido parte fundamental de la identidad tinerfeña.
Un legado que perdura
La fecha de octubre es, así, un recordatorio de que el fútbol puede ofrecer momentos de pura emoción y conexión comunitaria, que trascienden el resultado en el campo y se convierten en parte de la identidad local. La conexión que se forjó entre los jugadores y los aficionados esa noche todavía resuena, y muchos quienes vivieron ese encuentro lo describen como un punto de inflexión en la historia del club y del deporte en Canarias. La gesta del 5-3 ante la Lazio no solo es recordada en la isla, sino que se ha convertido en una anécdota que se cuenta con orgullo en cada rincón donde el CD Tenerife tiene seguidores.
