Caída del comercio en Canarias: las ventas bajan un 2,9% en septiembre

Caída del comercio en Canarias: las ventas bajan un 2,9% en septiembre

Las claves

  • Las ventas minoristas en Canarias cayeron un 2,9% en septiembre.
  • Canarias es la tercera comunidad con mayor descenso en España, solo superada por Baleares y Comunidad Valenciana.
  • A pesar de la caída en ventas, el empleo en el comercio minorista creció un 1,7% en el último año.

Un septiembre complicado para el comercio

El comercio minorista en Canarias atraviesa un periodo difícil. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las ventas en septiembre de 2026 descendieron un 2,9% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este retroceso coloca a la comunidad canaria como la tercera peor en el país, solo detrás de Baleares, que sufrió un descenso del 5,3%, y la Comunidad Valenciana, con una caída del 3,3%.

Este descenso en las ventas no es un hecho aislado. Canarias ha encadenado ya tres meses consecutivos de tasas negativas, lo que ha generado preocupación entre comerciantes y familias. Mientras que a nivel nacional, la facturación bajó un 1,6%, el mayor retroceso en casi cuatro años. Este panorama se refleja en las calles de las principales ciudades, donde muchos comercios han visto mermar su clientela y, con ello, sus ingresos.

Contexto económico y antecedentes

La caída de las ventas no es únicamente producto de factores locales. En los últimos años, el archipiélago ha enfrentado retos económicos significativos. La pandemia de COVID-19 dejó una huella profunda en el comercio, obligando a muchos negocios a cerrar temporalmente y, en algunos casos, de manera definitiva. Aunque la recuperación fue evidente en 2021 y parte de 2022, la inflación y el aumento de los costos de vida han hecho que los canarios ajusten su presupuesto, priorizando gastos esenciales y limitando sus compras en el comercio minorista.

Sectores afectados y tendencias de consumo

El desplome en el consumo impacta en diversos sectores. Dentro del comercio minorista, los productos de alimentación experimentaron una leve caída del 0,3%, mientras que el resto de productos mostró un ligero aumento del 0,4%. La mayor caída se registró en el equipo personal, con un descenso del 8,4%. No obstante, otros sectores como el equipamiento del hogar (+4,2%) y la salud (+2,8%) lograron mantener un crecimiento.

Los datos indican que las estaciones de servicio no fueron ajenas a esta tendencia, registrando una disminución en sus ventas del 6,8% en septiembre. Por tipos de distribución, las pequeñas cadenas (-2,1%), las grandes superficies (-0,7%) y las empresas unilocalizadas (-0,3%) también experimentaron recortes en su facturación. Estos datos reflejan una tendencia de consumo más cautelosa por parte de los canarios, quienes parecen estar priorizando el ahorro ante un futuro incierto.

“Es un mes para olvidar, y la situación no parece mejorar en el corto plazo”, comentó un portavoz de la Asociación de Comerciantes de Canarias.

Una luz en el panorama laboral

A pesar de la caída en las ventas, el empleo en el sector mantiene una tendencia positiva. En el último año, la ocupación en el comercio minorista canario creció un 1,7%, acumulando un 1,1% en lo que va de 2026. Esto indica que, aunque se vende menos, las oportunidades laborales se están conservando. Este crecimiento en el empleo puede ser atribuido a la adaptación de las empresas a las nuevas realidades del mercado, como el incremento en las ventas por comercio online y la diversificación de productos y servicios.

El balance de las ventas a lo largo del año también muestra un crecimiento moderado, con un avance del 0,6% en el acumulado, a pesar de las dificultades actuales. Algunas comunidades autónomas, como Cantabria (con un incremento del 1,8%) y Murcia (con un 1,4%), lograron aumentar sus ventas en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que contrasta con la situación de Canarias.

Consecuencias para la economía local

Los comerciantes locales se enfrentan a un panorama complicado, donde la disminución en el consumo afecta directamente a sus ingresos. Este escenario plantea un desafío adicional para la economía de las familias canarias, que ven cómo su poder adquisitivo se ve menguado por la caída de ventas en el comercio local. Los comerciantes advierten que, si esta tendencia continúa, podría llevar a una reducción de plantilla y a cierres de negocios, lo que tendría un impacto aún más negativo en la economía regional.

En conclusión, aunque hay indicios de crecimiento en el empleo, la caída del comercio en Canarias representa un desafío mayor que debe ser abordado con políticas adecuadas que fomenten el consumo y el apoyo a los pequeños y medianos comercios. La colaboración entre el gobierno regional y los empresarios será esencial para revertir esta tendencia y asegurar un futuro próspero para el comercio minorista en las Islas.