El comercio de Canarias ralentiza su crecimiento por la inflación

El comercio de Canarias ralentiza su crecimiento por la inflación

Las claves

  • El comercio minorista creció un 0,3% en el segundo trimestre de 2026.
  • El empleo en el sector se incrementó en un 1,1%, alcanzando 158.946 afiliados.
  • El 30% de las empresas comerciales reportó una reducción en su actividad.

Desaceleración del comercio minorista

El comercio minorista de Canarias ha mostrado signos de desaceleración en su avance durante el segundo trimestre de 2026, con un crecimiento interanual del 0,3%, inferior al 0,8% registrado a nivel nacional. Esta información proviene del Boletín de Coyuntura de Comercio, elaborado por el Servicio de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.

Este informe, presentado el 5 de agosto de 2026, destaca que, a pesar de encadenar seis años de crecimiento, el sector ha perdido dinamismo en comparación con años anteriores. Los descensos en las ventas durante los meses de abril y mayo solo fueron compensados en parte por una recuperación en junio, lo que ha llevado a un entorno de mayor cautela entre los comerciantes.

Impacto en el empleo y las expectativas empresariales

El informe también pone de relieve que, aunque la moderación de la actividad comercial se ha hecho evidente, todavía no ha tenido un impacto significativo en el empleo. El Índice de Ocupación del Comercio Minorista ha aumentado en un 1,1% respecto al segundo trimestre de 2025, alcanzando un total de 158.946 trabajadores afiliados al sector. Esto representa el 16,7% del empleo total en Canarias. Además, el número de desempleados en las actividades comerciales ha disminuido en 929 personas, situándose en 22.412 al finalizar el trimestre.

Sin embargo, el número de empresas comerciales inscritas en la Seguridad Social ha experimentado una ligera reducción, quedando en 11.741. En cuanto a la percepción empresarial, el informe revela que un 30% de las empresas ha reducido su actividad en comparación con el primer trimestre, mientras que solo un 16% ha logrado incrementarla. Las expectativas para la temporada estival presentan una ligera mejora, aunque el saldo general sigue siendo negativo.

“El comercio del archipiélago empieza a percibir un entorno menos favorable para el consumo que aconseja prudencia”, afirmó Victoria González, vicepresidenta de la Cámara.

Factores que impactan el consumo

Victoria González también advirtió que la desaceleración del comercio se debe a varios factores, entre ellos un crecimiento turístico más moderado que en años anteriores, un repunte de la inflación desde marzo y el aumento del coste de la vivienda. Estos elementos están reduciendo el poder adquisitivo de muchas familias, lo que limita su capacidad para consumir otros bienes y servicios.

Inflación y su efecto en los hogares

La inflación ha impactado de manera significativa en la economía de las familias canarias. El encarecimiento de los carburantes, que ha impulsado la inflación, así como el elevado coste de la vivienda, han creado un panorama complicado, donde el presupuesto familiar se ve cada vez más ajustado. Esto limita la capacidad de gasto en otros sectores del comercio, obligando a muchos consumidores a priorizar sus compras.

La importancia del turismo en la economía canaria

El turismo, que tradicionalmente ha sido un pilar fundamental del consumo en Canarias, ha mostrado signos de moderación en su crecimiento. La dependencia del archipiélago de este sector hace que cualquier desaceleración tenga un efecto dominó en el comercio. Menos turistas significan menos ingresos para los comercios, lo que a su vez podría traducirse en menor empleo y un ciclo de retroalimentación negativa para la economía local.

Perspectivas para el comercio y la economía local

A pesar de la desaceleración, la Cámara subraya que el comercio mantiene una evolución positiva y que la actividad, aunque más lenta, sigue en crecimiento. Este contexto plantea desafíos para los comerciantes, quienes deberán adaptarse a un entorno económico en cambio. La capacidad de los negocios para innovar y ajustarse a las necesidades cambiantes del consumidor será clave para su supervivencia y crecimiento en el futuro.

El futuro del comercio en Canarias dependerá de la capacidad de los actores del sector para adaptarse a estas nuevas condiciones, donde la estabilidad del empleo podría verse influenciada por la moderación del consumo. La colaboración entre el sector público y privado será esencial para fomentar políticas que estimulen el comercio y ayuden a las empresas a sortear esta fase de incertidumbre económica.

Con un enfoque en la sostenibilidad, la mejora de la experiencia del cliente y la diversificación de la oferta, los comerciantes pueden encontrar oportunidades incluso en tiempos difíciles. En última instancia, el compromiso de la comunidad y su apoyo a los negocios locales será fundamental para que el comercio canario no solo sobreviva, sino que también prospere en el futuro.