La industria canaria crece un 4,5% y se acerca al 7,7% del PIB

La industria canaria crece un 4,5% y se acerca al 7,7% del PIB

Las claves

  • La industria canaria creció un 4,5% en el segundo trimestre de 2026.
  • El sector se acerca al 7,7% del PIB regional, superando el 6% anterior.
  • La inflación en Canarias alcanzó el 18,5%, muy por encima de la media nacional.

Un crecimiento notable en la industria canaria

La industria canaria ha demostrado un crecimiento significativo, alcanzando un aumento del 4,5% en su producción durante el segundo trimestre de 2026. Este incremento supera la media nacional, que se sitúa en 2,9%. Estas cifras reflejan un cambio en la percepción del sector industrial, que ha dejado de ser un actor secundario en la economía regional, e indica una nueva era para la manufactura local.

Según datos de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), el sector se encuentra en camino de alcanzar el 7,7% del producto interior bruto (PIB) de las Islas, marcando un avance significativo desde el 6% que se había mantenido en años anteriores. Este crecimiento no solo se traduce en cifras, sino también en un aumento real de la afiliación a la Seguridad Social y en un repunte de la confianza empresarial. En un contexto donde la economía canaria ha dependido en gran medida del turismo, este crecimiento industrial podría diversificar las fuentes de ingresos y fortalecer la economía regional.

Desafíos persistentes en un entorno complicado

A pesar del crecimiento, el sector industrial se enfrenta a importantes desafíos, principalmente derivados de los altos costes de vida y de producción. En julio de 2026, los precios en Canarias experimentaron un repunte del 18,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, una cifra que duplica el 9,2% de incremento observado en el conjunto de España. Esta inflación está fuertemente relacionada con el encarecimiento de la energía, lo que afecta particularmente a la producción local.

“Canarias es hipersensible a las tensiones geopolíticas globales”, explicó Jorge Escuder, presidente de Asinca.

El conflicto en Oriente Próximo ha acentuado esta situación, incrementando los costes de transporte, combustibles y materias primas, lo que repercute directamente en los precios finales de los productos. Esta situación resalta la vulnerabilidad de la economía canaria, que, al ser un archipiélago, depende enormemente de la importación de recursos y materias primas. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, la capacidad de adaptación del sector es notable y podría ser clave para la resiliencia futura.

Hoja de ruta para el futuro de la industria

Durante la 48ª asamblea general de Asinca, celebrada en mayo, se aprobó un plan estratégico bajo el lema “Fuerza industrial. Visión compartida”. Este plan se articula en seis líneas de actuación que incluyen:

  • Defensa del trato diferencial para las industrias canarias.
  • Fortalecimiento interno de la organización.
  • Fomento de la producción local.
  • Incremento de la competitividad del sector.
  • Mejoras en la formación y capacitación del personal.
  • Adaptación a los cambios del mercado internacional.

Con la elección de Jorge Escuder Martín para el periodo 2026-2028, la asociación busca consolidar el papel de la industria como un pilar esencial en la economía de Canarias, promoviendo la necesidad de mayor competitividad y autarquía en la producción. Este compromiso con el desarrollo del sector industrial podría abrir nuevas oportunidades laborales y fomentar la innovación en los procesos productivos.

Consecuencias para el mercado laboral y la economía local

El crecimiento industrial tiene implicaciones directas en el mercado laboral canario. Con un aumento en la producción y la competitividad, es probable que se generen nuevos puestos de trabajo, lo que contribuirá a reducir la tasa de desempleo en la región. Además, un sector industrial más robusto puede atraer inversiones y fomentar el desarrollo de nuevas empresas, creando un ecosistema empresarial más dinámico.

La tendencia positiva del sector industrial canario, junto con su capacidad de adaptación ante desafíos globales, podría ser determinante para el futuro económico del archipiélago en un entorno internacional cada vez más incierto. La diversificación de la economía, que ha sido una de las metas de las autoridades locales, podría estar más cerca de hacerse realidad con estos avances en la industria.