Cortes de tráfico en la calle Rafael Cabrera por obras en el teatro

Cortes de tráfico en la calle Rafael Cabrera por obras en el teatro

Las claves

  • Las obras en la estación de bombeo del Teatro comenzarán en septiembre.
  • Rafael Cabrera estará cortada al tráfico desde mediados de septiembre hasta finales de noviembre.
  • La intervención tiene un coste de 3,58 millones de euros y es vital para el saneamiento de la ciudad.

Obras de emergencia en la estación de bombeo

Las Palmas de Gran Canaria se prepara para una intervención crucial en su red de saneamiento, que obligará a cortar al tráfico la calle Rafael Cabrera. La obra, que comenzará a mediados de septiembre y se espera que finalice a finales de noviembre, tiene un presupuesto de 3,58 millones de euros y es necesaria tras los daños causados por la borrasca Therese en invierno pasado.

El Ayuntamiento de Las Palmas ha encargado estas obras a Emalsa, dado que la estación de bombeo (EBAR) del Teatro es esencial para la ciudad. Esta infraestructura es responsable de bombear aproximadamente el 85% de las aguas residuales de la capital grancanaria hacia la planta de tratamiento de Barranco Seco, una de las más importantes de la isla.

Impacto en la movilidad y las obras previstas

La intervención se llevará a cabo en tres fases. La primera, que inició esta semana, se centra en el desmonte de los parterres de la mediana de la calle Rafael Cabrera, que se encuentra entre el intercambiador del Teatro y la plaza Stagno. Esta fase incluye el trasplante de árboles y la reubicación de servicios esenciales, como el suministro de agua y la línea eléctrica de media tensión.

Desde mediados de agosto, se prevé el desalojo del intercambiador del Teatro, lo que provocará que las paradas de transporte público se distribuyan a lo largo de Rafael Cabrera. Además, se habilitará una conducción provisional para garantizar que las aguas residuales lleguen a la estación de bombeo en todo momento, minimizando así el impacto en el servicio público durante la ejecución de las obras.

“La intervención es imprescindible para garantizar el funcionamiento del sistema durante las próximas décadas”, explicaron desde el Ayuntamiento.

Condiciones del tráfico y duración de las obras

Durante el desarrollo de las obras, el tráfico en la calle Rafael Cabrera se verá restringido. Esto se debe a que el colector principal, que presenta un deterioro grave, requiere una compleja excavación de hasta seis metros de profundidad para su sustitución. Las autoridades locales han señalado que la finalización de las obras dependerá del cumplimiento de los plazos y del suministro de piezas necesarias para reemplazar el conducto, lo que podría influir en los tiempos de ejecución.

La situación en la que se encuentra el colector es crítica. Durante la borrasca Therese, sufrió un colapso que comprometió un tramo de aproximadamente 17 metros de longitud, lo que hace urgente la intervención para evitar riesgos para la salud pública y proteger el litoral de la ciudad. La comunidad vecinal ha expresado su preocupación por los olores y posibles inundaciones que podrían surgir si no se toman medidas inmediatas.

La obra no solo es esencial para mantener la infraestructura en condiciones óptimas, sino que también es un paso necesario para asegurar la continuidad de un servicio básico que afecta a decenas de miles de vecinos de Las Palmas de Gran Canaria. El Ayuntamiento ha solicitado la colaboración de los ciudadanos para que utilicen rutas alternativas y respeten la señalización que se colocará durante la obra.

Consecuencias para los vecinos y comercios

Los cortes de tráfico en la calle Rafael Cabrera no solo influirán en la circulación de vehículos, sino que también afectarán a los comercios locales. Muchos negocios que dependen del flujo de clientes en esta área podrían ver afectadas sus ventas durante el periodo de obras. Por ello, se insta a los vecinos a apoyar a sus comercios locales en este tiempo.

En el aspecto más amplio, estas obras son una inversión en la infraestructura de la ciudad que beneficiará a la comunidad a largo plazo. Una vez finalizadas, se espera una mejora significativa en el sistema de saneamiento, lo que contribuirá a la salubridad y calidad de vida en Las Palmas de Gran Canaria.

La colaboración entre el Ayuntamiento, Emalsa y la comunidad será clave para minimizar las molestias durante este periodo. Las autoridades locales han anunciado que se mantendrán informados a los ciudadanos sobre el avance de las obras y cualquier cambio en el tráfico o los servicios de transporte público.