Las claves
- El servicio de grúas para la GC-1 se retrasa hasta el último trimestre de 2026.
- Sagulpa, empresa del Ayuntamiento de Las Palmas, podría asumir el servicio sin licitación.
- Se espera el visto bueno de la DGT y del sector de las grúas antes de su implementación.
Retraso en la implementación del servicio
La puesta en marcha del servicio de grúas para la rápida retirada de vehículos accidentados o averiados en la autovía del sur (GC-1) no se iniciará este verano, como estaba inicialmente previsto. Esta noticia ha sido recibida con desánimo por parte de los conductores que a diario enfrentan los atascos que se generan en esta vía. La comisión interinstitucional creada para abordar los atascos en esta carretera anunció que el servicio no entrará en funcionamiento antes del último trimestre de 2026, en el mejor de los supuestos. Esta prórroga se debe a la complejidad de los trámites administrativos y la necesidad de coordinar varios organismos gubernamentales.
Modelo de gestión del servicio
Para reducir la duración e intensidad de los atascos provocados por vehículos accidentados o averiados, el Cabildo ha decidido que la gestión del servicio sea llevada a cabo directamente por la empresa pública Sagulpa, perteneciente al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Esta decisión evitaría un proceso de licitación que podría alargar aún más los plazos de implementación. La elección de Sagulpa, que ya opera en otros ámbitos de la movilidad urbana, busca agilizar el proceso y garantizar una respuesta rápida ante situaciones de emergencia en la GC-1.
La Consejería de Movilidad Sostenible del Cabildo está trabajando en los trámites necesarios para convertir a Sagulpa en un medio propio de la corporación insular. Sin embargo, este proceso no podrá completarse antes de septiembre y requerirá la aprobación del Consejo de Gobierno Insular, lo que añade una capa adicional de incertidumbre a un proyecto que ya enfrenta múltiples retrasos.
Requisitos y aprobación necesarios
El consejero de Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa, ha señalado que, además de la aprobación del Consejo de Gobierno, el modelo propuesto debe obtener el visto bueno de la Dirección General de Tráfico (DGT). Esta aprobación no se espera antes del 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad del Pino, lo que puede prolongar aún más la espera. Asimismo, será necesario alcanzar un acuerdo con el sector de las grúas para asegurar que no se opongan a la asunción del servicio por parte de Sagulpa.
“La propuesta necesita además el visto bueno de la Dirección General de Tráfico, que no llegará antes del 8 de septiembre”, indicó Teodoro Sosa.
Aún quedan por definir aspectos cruciales como el horario en el que operarán las grúas, el tramo específico de la GC-1 que abarcarán y el número de grúas disponibles. La intención inicial es concentrar el servicio en las horas punta de los días laborables, donde la congestión es más evidente. Este proyecto se plantea como una experiencia piloto en España y podría ser clave para la mejora de la fluidez del tráfico en la GC-1, una de las vías más transitadas de Gran Canaria. La importancia de esta autovía radica no solo en su función como arteria principal de conexión entre el sur y el norte de la isla, sino también en su impacto en la economía local, donde el tráfico fluido es esencial para el comercio y el turismo.
