El gobierno de Canarias distribuye 75.000 plantas de piña en El Hierro

Las claves

  • Se entregarán 75.000 plantas de piña en total a agricultores de El Hierro.
  • La inversión total del proyecto es de 1,4 millones de euros.
  • El objetivo es recuperar la producción de piña tropical en la isla.

Entrega de plantas de piña en El Hierro

El Gobierno de Canarias ha comenzado la entrega de un total de 75.000 plantas de piña a agricultores de El Hierro, en un esfuerzo por revitalizar este cultivo en la isla. El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, supervisó el lunes 17 de agosto el reparto inicial de 22.911 plantas a la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Frutas de El Hierro, como parte de un plan de recuperación que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de La Frontera, el Cabildo de El Hierro, y productores locales.

Detalles del proyecto de recuperación

El plan de recuperación tiene como objetivo afrontar las dificultades que han llevado a una merma en la producción de piña en los últimos años. Se distribuirán 22.911 plantas adicionales a la Cooperativa del Campo La Frontera el próximo viernes, y se prevé una entrega final de 29.190 plantas en septiembre. Estas plantas son de la variedad Roja Española y han sido seleccionadas mediante técnicas de multiplicación in vitro por la empresa Cultesa.

“Este proyecto ha supuesto una inversión superior a 1,4 millones de euros por parte del Ejecutivo regional”, afirmó el consejero Narvay Quintero.

La inversión total del plan de recuperación asciende a 150.000 euros para esta fase inicial, que busca no solo restaurar la producción, sino también hacerla más competitiva y sostenible, vital para la economía, el paisaje y la identidad de la isla de El Hierro.

Impacto en la comunidad local

El cultivo de piña tropical es fundamental para los agricultores de El Hierro, que han visto cómo su producción ha disminuido drásticamente en los últimos años. Esta iniciativa busca no solo mejorar la cantidad de producción, sino también la calidad del producto, asegurando que los agricultores puedan competir en el mercado.

El alcalde de La Frontera, Pablo Rodríguez Cejas, y el presidente del Cabildo, Alpidio Armas, también estuvieron presentes en la supervisión del reparto, destacando la importancia de este proyecto para la comunidad local y su economía. Según el gerente de la SAT Frutas de El Hierro, Pablo Carmona, la recuperación de este cultivo es esencial para mantener la tradición agrícola de la isla y mejorar las condiciones de vida de los agricultores.

Con esta acción, se espera que los agricultores de El Hierro no solo recuperen su producción de piña, sino que también puedan beneficiarse de un mercado más robusto y competitivo en los próximos años.

Contexto histórico y cultural

La piña tropical, junto con otros cultivos como la papa y el tomate, ha sido parte de la cultura agrícola de El Hierro durante generaciones. Sin embargo, en la última década, la producción de piña ha estado amenazada por diversos factores, incluyendo el cambio climático, la falta de recursos hídricos y la escasa inversión en tecnología agrícola. Esta situación ha llevado a que muchos agricultores abandonen este cultivo, lo que ha generado un impacto negativo tanto en la economía local como en la diversidad agrícola de la isla.

El Gobierno de Canarias ha reconocido la importancia de revitalizar este cultivo no solo desde una perspectiva económica, sino también cultural. La piña tropical es un símbolo de la identidad agrícola de El Hierro, y su recuperación podría significar no solo un beneficio financiero para los agricultores, sino también una revitalización de la cultura agrícola que ha caracterizado a la isla durante siglos.

Consecuencias de la iniciativa

La iniciativa de distribuir 75.000 plantas de piña tiene varias consecuencias positivas. En primer lugar, se espera que el aumento en la producción de piña lleve a una mejora en la economía local, con un aumento en los ingresos para los agricultores y la creación de empleo en el sector agrícola. Además, se prevé que la mejora en la calidad del producto permita a los agricultores competir en mercados más amplios, tanto a nivel nacional como internacional.

Asimismo, este proyecto podría servir como modelo para futuras iniciativas de recuperación de cultivos en otras islas del archipiélago canario, donde la agricultura enfrenta desafíos similares. La colaboración entre las distintas instituciones y los agricultores locales es un paso crucial para asegurar la sostenibilidad de estos esfuerzos a largo plazo.