Las mariposas de Timanfaya como indicadores de salud ambiental
Las claves
- Timanfaya participa en un programa de seguimiento de mariposas desde 2019.
- Las especies más abundantes son Vanessa cardui, Polyommatus celina y Colias crocea.
- El muestreo se realiza en primavera y otoño en áreas específicas del parque.
Un programa de seguimiento desde 2019
El Parque Nacional de Timanfaya, un lugar emblemático en Lanzarote, es famoso por su singular paisaje volcánico y su rica biodiversidad. Desde 2019, el parque forma parte de un programa de seguimiento de mariposas, el cual es gestionado por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias. Este proyecto tiene como objetivo evaluar la salud del ecosistema del parque, que se destaca como el único en España que posee un carácter eminentemente geológico.
Los muestreos se llevan a cabo en las estaciones de primavera y otoño, específicamente en áreas críticas como la Montaña de Mazo y el Islote del Mojón. Estas localizaciones son esenciales para las mariposas, ya que proporcionan tanto alimento como espacios adecuados para su reproducción. A través de estos muestreos, los investigadores pueden obtener datos relevantes sobre la calidad ambiental y la salud del ecosistema que alberga el parque.
Las mariposas como bioindicadores
En el Parque Nacional de Timanfaya, tres especies de mariposas predominan en las observaciones realizadas:
- Vanessa cardui, que constituye casi el 80% de los registros.
- Polyommatus celina.
- Colias crocea.
Estas mariposas son consideradas bioindicadores, lo que significa que su presencia y salud pueden reflejar el estado general del medio ambiente. La Vanessa cardui, conocida también como la vanesa de los cardos, es particularmente interesante por su notable migración. Este insecto puede recorrer distancias de hasta 12.000 kilómetros en busca de climas favorables y recursos alimenticios. Su migración inicia en Europa, donde cruza el mar Mediterráneo, atraviesa el desierto del Sahara y finalmente llega al África tropical durante el otoño.
“Alza el vuelo en Europa, cruza el mar Mediterráneo, atraviesa el desierto del Sahara y llega al África tropical en otoño”, explica Rosa Betancort, bióloga del parque.
Durante el invierno, estas mariposas permanecen en Canarias y en regiones subsaharianas. Con la llegada de la primavera, sus descendientes emprenden el viaje de regreso a Europa, completando un ciclo vital que se extiende a lo largo de seis generaciones. Esta migración no solo es un fenómeno natural fascinante, sino que también sirve como una señal de las condiciones ambientales en las que estas mariposas prosperan.
Un ecosistema único en peligro
El Parque Nacional de Timanfaya, con su impresionante paisaje volcánico y su biodiversidad, enfrenta desafíos ambientales significativos que pueden impactar a sus habitantes, incluyendo las mariposas. La salud de este ecosistema es crucial, no solo para las mariposas, sino también para el equilibrio general del entorno en el que viven.
El seguimiento de estas especies no solo permite evaluar la calidad ambiental, sino que también subraya la interconexión entre los diversos elementos del ecosistema. Los datos recopilados a través de este programa son de vital importancia para los gestores del parque, ya que les permitirán implementar medidas de conservación efectivas y adecuadas a las necesidades de este singular entorno.
La observación y el estudio de las mariposas en Timanfaya se convierten en una herramienta valiosa para la preservación de este parque nacional. Al permitir a científicos y al público en general una comprensión más profunda de los cambios ambientales que se producen, se fomenta una mayor conciencia sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad en Lanzarote.
