El ayuntamiento de Santa Cruz lleva a la audiencia nacional la protección del monumento a Franco
Las claves
- El Ayuntamiento de Santa Cruz interpone un recurso en la Audiencia Nacional para proteger el monumento a Franco.
- Se argumenta un alto coste y riesgo de derrumbe del muro del cuartel de Almeyda.
- El 'Monumento a la Victoria' es una obra significativa de Juan de Ávalos, inaugurada en 1966.
Recurso contencioso-administrativo
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha presentado un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional para solicitar la suspensión cautelar de la retirada del conocido como 'Monumento a la Victoria', dedicado a Franco. Esta acción se produce tras la resolución de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, fechada el 28 de agosto de 2026, que allana el camino para su posible demolición.
En este recurso, el consistorio argumenta que la ejecución de la resolución podría conllevar un "perjuicio irreparable o de muy difícil reparación". De acuerdo con el escrito, hacer efectiva la demolición del monumento implicaría no solo un alto coste económico, sino también un riesgo significativo de derrumbe del muro del cuartel de Almeyda, donde se encuentra el monumento. Este cuartel, que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad, ha sido objeto de atención en varias ocasiones debido a su estado de conservación y su importancia arquitectónica.
Descripción del monumento
El 'Monumento a la Victoria' es una construcción imponente que ocupa una superficie aproximada de 770 metros cuadrados. Consiste en una fuente escultórica con una base de granito que forma un estanque ovalado de unos 30 metros de diámetro. Este estanque está cerrado por un talud de granito de 30 metros de largo y 11 metros de alto, en el que se insertan nueve pilastras de 14 metros de altura.
En el centro del estanque se sitúa un pedestal de piedra volcánica, que sostiene una escultura de bronce sobre una armadura de hierro. Esta escultura, que representa a un ángel con alas extendidas, mide ocho metros de longitud, y sobre ella se encuentra otra figura de cuatro metros de altura, lo que eleva la altura total del conjunto a unos 13 metros. Esta obra, creada por el reconocido escultor español Juan de Ávalos, no solo es un símbolo de la dictadura franquista, sino que también se ha convertido en un punto de referencia para los habitantes de la ciudad.
Justificación del recurso
El consistorio, que está gobernado por una coalición de Coalición Canaria y Partido Popular (CC-PP), defiende en su escrito que el monumento es un "hito de referencia" para varias generaciones de tinerfeños, y destaca que es la única obra del escultor Juan de Ávalos presente en Canarias. A pesar de que el monumento incumple la Ley de Memoria Histórica y representa una vulneración para las víctimas del franquismo, el Ayuntamiento considera que su valor artístico y cultural debe ser protegido.
En este contexto, el consistorio también ha señalado que se está tramitando la incorporación del 'Monumento a la Victoria' en el Catálogo de Protección de Bienes Patrimoniales Culturales de Santa Cruz de Tenerife, lo que añadiría una capa más de protección a esta controvertida estructura. Este proceso de catalogación es importante, ya que podría influir en futuras decisiones sobre la preservación del monumento y en cómo se aborda el legado histórico de la dictadura en la ciudad.
El debate social y sus implicaciones
La situación ha generado un intenso debate en la ciudad, ya que muchos ciudadanos consideran que la retirada del monumento es necesaria para avanzar en la reconciliación histórica, mientras que otros defienden su conservación como parte del patrimonio cultural. Este dilema refleja una división en la sociedad tinerfeña, donde los recuerdos del franquismo aún causan tensiones. Algunos grupos proponen que el monumento debería ser reinterpretado o contextualizado en lugar de ser eliminado, permitiendo así un diálogo sobre la historia reciente de España.
La decisión de la Audiencia Nacional será clave en los próximos meses y podría tener un impacto significativo en la estructura y en la percepción histórica de la ciudad. El fallo no solo afectará al monumento en sí, sino que también podría sentar un precedente para otros monumentos y símbolos históricos en el país. En un momento en que España sigue lidiando con su pasado, este caso podría abrir la puerta a nuevas discusiones sobre cómo recordar y honrar a quienes sufrieron durante el franquismo. La respuesta a este recurso podría influir en la manera en que se gestionan las memorias colectivas y en cómo se construye la identidad local en el futuro.
