El ICAVI solo ejecutó el 12,8% de su presupuesto en el primer semestre

El ICAVI solo ejecutó el 12,8% de su presupuesto en el primer semestre

Las claves

  • El ICAVI gastó solo el 12,8% de su presupuesto en el primer semestre de 2026.
  • Más de 34.000 personas están en lista de espera para vivienda pública.
  • La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad también presenta un bajo nivel de ejecución.

Datos preocupantes sobre la ejecución presupuestaria

El Instituto Canario de la Vivienda (ICAVI) ha ejecutado apenas 12,8% de su presupuesto en la primera mitad de 2026, lo que equivale a solo 28,1 millones de euros de los 219,2 millones asignados. Este porcentaje lo coloca como el segundo más bajo de todos los organismos autónomos y entes de derecho público del Gobierno de Canarias, solo superado por el Consorcio de El Rincón, que reporta un escaso 5,01% de ejecución.

La falta de ejecución presupuestaria no es un fenómeno aislado. En años anteriores, el ICAVI ha enfrentado problemas similares, aunque ha logrado una recuperación hacia el final de cada ejercicio. En 2025, por ejemplo, el organismo cerró con un 82,9% de ejecución, a pesar de haber comenzado el año con solo un 21,4%. Este patrón de ejecución tardía plantea interrogantes sobre las estrategias de planificación y gestión del ICAVI.

Impacto en la emergencia habitacional

La lentitud en la ejecución de políticas de vivienda es alarmante, sobre todo en un contexto donde la emergencia habitacional se ha convertido en uno de los problemas más críticos para los canarios. Según el último Sociobarómetro del Archipiélago, publicado en noviembre de 2025, este asunto es el segundo en la lista de preocupaciones para la población. Las familias en situaciones vulnerables están siendo las más afectadas por esta inacción, y la falta de viviendas asequibles se traduce en un aumento de la precariedad y la tensión social en las islas.

Hasta ahora, el ICAVI no ha adjudicado la construcción de ninguna vivienda pública en 2026. En un intento fallido, la promoción de 133 viviendas en Tenerife quedó desierta al no recibir ninguna oferta. Este hecho refleja problemas estructurales en la planificación y gestión de proyectos, que podrían ser consecuencia de una falta de incentivos para los constructores y promotores privados. Sin embargo, ha formalizado un contrato para la rehabilitación energética de 88 viviendas en Añaza, Santa Cruz de Tenerife, por un importe de 1,67 millones de euros. Esta rehabilitación representa un pequeño paso hacia adelante, pero es insuficiente frente a la magnitud del desafío habitacional que enfrenta la región.

“La carencia de personal es evidente, de las 221 plazas del organismo, 54 están vacantes”, señala la memoria justificativa de la licitación.

Un año convulso para el ICAVI

El ICAVI ha tenido un año convulso debido a la dimisión de su director, Antonio Ortega, quien estuvo al frente desde el verano de 2023 hasta febrero de este año, tras ser procesado por un delito sexual. Esta situación ha contribuido a la inestabilidad y a la falta de ejecución de proyectos que podrían aliviar la crisis habitacional en las islas. La gestión del ICAVI se ha visto comprometida por problemas internos y la falta de liderazgo, lo que ha llevado a un estancamiento en el avance de iniciativas clave.

Históricamente, el ICAVI ha presentado porcentajes de ejecución bajos en la misma época, pero ha conseguido cerrar los ejercicios con cifras más alentadoras. En 2024, el avance fue del 12,75% al 71,92%, lo que sugiere que, si bien el organismo enfrenta retos significativos, ha demostrado capacidad para revertir situaciones desfavorables en el pasado. Sin embargo, la situación actual plantea serias dudas sobre si se repetirá esta tendencia. La falta de adjudicaciones y la significativa lista de demandantes, que supera las 34.000 personas, pone de manifiesto la urgencia de una respuesta efectiva en el ámbito de la vivienda pública en Canarias.

Consecuencias para la población

La baja ejecución del presupuesto del ICAVI tiene consecuencias directas para la población canaria. La creciente lista de espera para vivienda pública significa que miles de familias están en una situación de incertidumbre y vulnerabilidad. La falta de vivienda asequible puede llevar a un aumento en la desigualdad social y a la polarización de las comunidades. Además, la crisis de vivienda afecta no solo a las familias, sino también a la economía local, ya que una población sin acceso a vivienda estable tiene dificultades para contribuir plenamente al desarrollo económico de las islas.

En conclusión, la ejecución deficiente del presupuesto del ICAVI refleja problemas profundos en la planificación y gestión de políticas de vivienda en Canarias. La urgencia de abordar la crisis habitacional es más evidente que nunca, y es esencial que se tomen medidas inmediatas para garantizar que los recursos se utilicen de manera efectiva y se atiendan las necesidades de la población.