Las claves
- Hazte Oír inicia una campaña contra Pedro Sánchez en Lanzarote.
- Las acciones incluyen carteles en playas y vandalismo en sedes del PSOE.
- La campaña coincide con la crisis migratoria en Ceuta.
Acciones de la organización en Lanzarote
La organización ultraderechista Hazte Oír ha comenzado una nueva campaña propagandística en Lanzarote, donde se encuentra de vacaciones el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta acción coincide con la llegada del mandatario a la isla el pasado 1 de agosto. La campaña incluye la colocación de grandes carteles en las playas de la capital, donde se puede ver la imagen de Sánchez junto a su esposa, Begoña Gómez, acompañada de frases como "criminales" y mensajes sobre la inseguridad en las fronteras de España.
La campaña tiene su origen en una publicación en redes sociales de Hazte Oír, que afirmaba: "Hazte Oír está ya en Lanzarote. Lo dijimos y cumplimos". Este mensaje se ha intensificado con la crisis migratoria que afecta a Ceuta, lo que ha llevado a la organización a criticar la gestión de Sánchez en materia de inmigración.
Antecedentes y reacciones
Esta no es la primera vez que Hazte Oír lleva a cabo una acción similar en la isla. En agosto de 2025, la organización llenó varias playas, incluyendo Costa Teguise y Papagayo, con sombrillas que contenían mensajes despectivos hacia el presidente, lo que generó un fuerte rechazo por parte de la ciudadanía. Esa iniciativa terminó con la sanción por parte de Medioambiente debido a la contaminación visual y el daño al entorno natural, ya que varios paragüas acabaron en el mar.
"¿Qué Sánchez y Bego quieren tener unas vacaciones tranquilas en Lanzarote? Pues va a ser que no. La que les espera", amenazaron desde la organización.
Además, en esta ocasión, Hazte Oír también ha vandalizado la fachada de la sede del PSOE en Arrecife, donde han colocado pegatinas y carteles con mensajes en contra del presidente del Gobierno.
Impacto y consecuencias locales
El impacto de estas acciones no solo afecta la imagen del presidente, sino que también genera un clima de tensión en la isla. La comunidad local ha expresado su preocupación por el uso de espacios públicos para campañas de este tipo, que pueden afectar la convivencia y el turismo. La respuesta del Ayuntamiento de Arrecife y del Cabildo de Lanzarote ante estas acciones aún está por verse, pero la situación podría desencadenar nuevas controversias en el ámbito político local.
