Tazacorte inaugura el observatorio de biodiversidad marina BECOMAR
Las claves
- Inauguración del BECOMAR Rogelio Herrera en Tazacorte.
- Centro para el estudio de ecosistemas tras la erupción del Tajogaite.
- Iniciativa financiada por el Gobierno de Canarias para impulsar la economía azul.
Un nuevo centro para la investigación marina
El Puerto de Tazacorte ha inaugurado el Observatorio de Biodiversidad Marina y Economía Azul (BECOMAR) “Rogelio Herrera”, el 3 de septiembre. Esta infraestructura científica se ha instalado en el antiguo colegio infantil del barrio del Puerto y tiene como objetivo principal el estudio del litoral palmero y de los ecosistemas que han surgido tras la erupción del Tajogaite, un evento que tuvo lugar en 2021 y que transformó significativamente el paisaje y la ecología de la zona.
La inauguración fue presidida por varias autoridades, entre ellas Mariano Hernández Zapata, consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, y Migdalia Machín Tavío, consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura. También asistieron David Ruiz Álvarez, alcalde de Tazacorte, y Joaquín Hernández Brito, director de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN). La presencia de estos funcionarios subraya la relevancia que el gobierno regional otorga a la investigación marina y a la sostenibilidad en el contexto de la economía azul.
Objetivos del Observatorio
Según el consejero Zapata, el BECOMAR representa “una apuesta tangible por una reconstrucción que mira al futuro”. Este nuevo centro no solo busca la observación y el conocimiento del medio marino, sino que también se propone proteger la biodiversidad y crear nuevas oportunidades económicas. Así, La Palma se consolida como un referente en economía azul y sostenibilidad, dos conceptos que, tras la erupción, cobran una nueva dimensión en la isla.
“Desde la observación y el conocimiento del medio marino podemos proteger mejor nuestra biodiversidad”, afirmó Hernández Zapata durante su intervención.
La inauguración incluyó una presentación detallada de las instalaciones y una visita guiada para los asistentes, quienes pudieron conocer de primera mano los recursos y capacidades del observatorio. Se espera que las instalaciones del BECOMAR faciliten la investigación interdisciplinaria, abarcando desde la biología marina hasta la economía del mar.
Financiación e importancia del proyecto
El BECOMAR ha sido financiado por las consejerías de Transición Ecológica y Energía y de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias. Esta colaboración entre distintas áreas del gobierno demuestra la importancia que se le da a la investigación marina en la región, especialmente en un archipiélago donde el mar es un elemento central de la cultura y la economía.
Además, el observatorio también servirá como plataforma para la formación y el empleo en el sector de la economía azul, lo cual es crucial para el desarrollo sostenible de La Palma, especialmente tras los efectos de la erupción del volcán Tajogaite. Esta erupción no solo afectó a la geografía local, sino que también impactó la economía, por lo que iniciativas como BECOMAR son esenciales para revitalizar la zona.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una serie de proyectos destinados a fortalecer la capacidad de respuesta ante el cambio climático y mejorar la gestión de los recursos marinos, contribuyendo al desarrollo de nuevas tecnologías y prácticas en la investigación. La Palma, con su rica biodiversidad y su entorno natural, se posiciona como un laboratorio ideal para estudios que puedan ser aplicados no solo a nivel local, sino también en otras regiones del mundo que enfrentan desafíos similares.
El nombre del observatorio, “Rogelio Herrera”, rinde homenaje a un destacado científico que dedicó gran parte de su vida a la protección de los mares y a la investigación científica en Canarias. Su legado inspira a las nuevas generaciones de investigadores y subraya la importancia de la ciencia en la conservación del medio ambiente.
Con la apertura de BECOMAR, Tazacorte no solo refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la biodiversidad, sino que también se posiciona como un punto neurálgico para la economía azul en las Islas Canarias. Este espacio se espera que atraiga a investigadores y profesionales del sector, generando mayor interés por la conservación del entorno marino.
Impacto en la comunidad local
La instalación de este nuevo centro no solo beneficiará a la comunidad científica, sino que también proporcionará a los residentes locales y a los visitantes una mayor conciencia sobre la importancia de la biodiversidad marina y su conservación. A través de programas educativos y actividades de divulgación, el BECOMAR tiene el potencial de involucrar a la comunidad en la protección de su entorno natural, fomentando una cultura de sostenibilidad que trascienda generaciones.
Por último, el BECOMAR se presenta como una oportunidad no solo para la investigación científica, sino también para la economía local, al potencialmente atraer turismo relacionado con la ciencia y la naturaleza. La Palma, con su impresionante biodiversidad marina, puede convertirse en un destino atractivo para aquellos interesados en el ecoturismo y la educación ambiental, beneficiando así a la economía de la isla en su conjunto.
