El dique flotante Hidramar Ultra 22.000 podría irse a Gran Canaria

El dique flotante Hidramar Ultra 22.000 podría irse a Gran Canaria

Las claves

  • El dique Hidramar Ultra 22.000 llegó a Tenerife el 21 de abril de 2026.
  • Falta de cuatro metros de lámina de agua impide su operación en Santa Cruz.
  • 700 empleos directos en juego, según trabajadores de Tenerife Shipyards.

Un dique flotante en problemas

El Hidramar Ultra 22.000, un dique flotante de Tenerife Shipyards, podría trasladarse a Gran Canaria si la Autoridad Portuaria de Tenerife no concede una ampliación de cuatro metros de lámina de agua. Esta situación, denunciada por los trabajadores afiliados al sindicato Trabajadores por los Puertos de Tenerife (TPT), pone en riesgo un proyecto que prometía revolucionar la reparación naval en la isla.

El dique, que tiene la capacidad de levantar barcos de hasta 22.000 toneladas, llegó al puerto de Santa Cruz de Tenerife el 21 de abril de 2026. Su llegada se esperaba con grandes expectativas, ya que podría generar hasta 700 empleos directos en la región. Sin embargo, la falta de autorización para la ampliación de la lámina de agua ha causado su parálisis, impidiendo la llegada de barcos que necesitan ser reparados.

El problema de los dolphins

La presidenta del TPT, Elena Ruiz, explicó que el dique cuenta con unos dolphins, estructuras que permiten el anclaje al fondo del puerto, que generan un exceso de cuatro metros sobre la superficie esperada. Estos dolphins fueron instalados con la intención de anclar el dique en el puerto de Granadilla, que actualmente está paralizado debido a que la licitación de las obras resultó desierta.

Como consecuencia, el Hidramar Ultra 22.000 se trasladó a Santa Cruz de Tenerife, donde aún no puede operar. Ruiz considera injustificado el retraso en la concesión de la ampliación necesaria, lo que ha llevado a la situación actual. “No podemos permitir que un proyecto de esta magnitud se vea amenazado por la falta de decisión de la Autoridad Portuaria”, afirmó.

“Si no se soluciona pronto, el dique podría irse a Gran Canaria y perderemos una oportunidad histórica”, advirtió la presidenta del TPT.

Opciones drásticas para evitar la fuga

Los trabajadores han propuesto una solución drástica al problema: cortar los dolphins, lo que implicaría un coste adicional de 250.000 euros. Esta medida busca permitir que el dique pueda atender al buque Prestigious WD, que ya se encuentra esperando en el puerto para ser reparado.

Sin embargo, cortar los dolphins tendría consecuencias a largo plazo. Una vez retirados, no podrían volver a ser reinstalados, lo que limitaría las operaciones futuras del dique. La situación actual genera incertidumbre no solo para los trabajadores de Tenerife Shipyards, sino también para el futuro de la industria naval en la isla.

Contexto local y consecuencias

La comunidad de Santa Cruz de Tenerife ha visto en los últimos años un aumento en el interés por el desarrollo de la industria naval, especialmente tras la llegada de inversiones significativas. Sin embargo, la burocracia y la falta de resolución en los trámites administrativos han generado tensiones entre los diferentes actores involucrados. La situación del Hidramar Ultra 22.000 es un claro reflejo de los desafíos que enfrenta esta industria, que es vital no solo por los empleos que genera, sino también por el impulso económico que puede ofrecer a la región.

La presión sobre la Autoridad Portuaria aumenta a medida que los días pasan sin una respuesta clara. La comunidad local espera que se tomen decisiones rápidas para evitar que el dique flotante, que representa una inversión significativa y una oportunidad de empleo, se desplace a Gran Canaria. Si se pierde esta oportunidad, no solo se verían afectados los trabajadores de Tenerife Shipyards, sino que también se podría dar un golpe considerable a la confianza en futuros proyectos de inversión en la isla.