Canarias cierra la temporada de incendios sin grandes fuegos

Las claves

  • 44 incidentes de fuego entre junio y octubre de 2026, un 7,3% más que el año anterior.
  • 39 conatos apagados antes de convertirse en grandes incendios.
  • Gran Canaria y Tenerife concentraron la mayoría de los incidentes.

Incremento de incidentes pero sin grandes incendios

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 Canarias ha cerrado el periodo de mayor riesgo de incendios forestales de 2026 con un total de 44 incidentes, un aumento del 7,3% respecto al año anterior. Sin embargo, el balance es positivo, ya que no se registraron incendios forestales de grandes dimensiones, siendo la mayoría de los casos conatos.

Entre el 1 de junio y el 15 de octubre, se contabilizaron 39 conatos, que representan el 88,6% del total de los incidentes. Solo cinco fueron clasificados como incendios forestales, lo que indica la efectividad de los protocolos de detección temprana y extinción rápida implementados en la región.

Este aumento en el número total de incidentes, aunque preocupante a primera vista, se puede interpretar como una señal de que los mecanismos de prevención y respuesta están funcionando, ya que la mayoría de los episodios se controlaron antes de que adquirieran mayor envergadura. La experiencia adquirida en temporadas anteriores, donde algunos fuegos se convirtieron en grandes incendios que devastaron extensas áreas forestales, ha llevado a una mayor preparación y a una implementación más efectiva de las estrategias de manejo del riesgo.

Distribución de incidentes por islas

Gran Canaria fue la isla más afectada, con un total de 20 incidentes: 16 conatos y cuatro incendios forestales. Por su parte, Tenerife registró 19 episodios, de los cuales 18 fueron conatos y uno un incendio forestal. La Palma contabilizó tres conatos, mientras que El Hierro y La Gomera tuvieron un conato cada una.

La concentración de incidentes en áreas específicas, como Cazadores en Gran Canaria, pone de manifiesto la necesidad de mantener una vigilancia constante en las zonas más expuestas al riesgo de incendios. Este hecho resalta la importancia de seguir implementando medidas de prevención y control en estas áreas, así como la necesidad de sensibilizar a la población sobre la importancia de reportar cualquier indicio de fuego.

El papel de la coordinación y la ciudadanía

Marcos Lorenzo, viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, subrayó la importancia del trabajo coordinado entre los cabildos, los servicios de extinción y el CECOES 112. La colaboración ciudadana también ha sido crucial, ya que la pronta comunicación de indicios de incendio puede marcar la diferencia en la respuesta ante un conato.

“La detección temprana y la coordinación entre todos los servicios que intervienen en una emergencia son fundamentales para dar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier incendio forestal”, destacó Lorenzo.

La prealerta del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma de Canarias (INFOCA) finalizó el 15 de octubre, tras activarse el 1 de junio, coincidiendo con los meses de mayor riesgo. Aunque se cierra esta fase, las autoridades advierten que el riesgo de incendios no ha desaparecido por completo y se debe mantener la vigilancia durante todo el año.

Este balance resalta la efectividad de los protocolos de prevención y la importancia de la colaboración entre instituciones y ciudadanos para evitar que un pequeño conato se convierta en un gran incendio forestal. La educación ambiental y la promoción de prácticas responsables en el uso del fuego son elementos clave que deben ser reforzados en la comunidad para seguir minimizando los riesgos.

Consecuencias y futuro

Mirando hacia el futuro, es crucial que las lecciones aprendidas de esta temporada se apliquen en la planificación de estrategias para el próximo año. Las autoridades locales deben seguir invirtiendo en formación y recursos para los equipos de extinción, así como en el desarrollo de infraestructuras que permitan una respuesta más ágil ante cualquier eventualidad.

Además, la participación activa de los ciudadanos en la vigilancia y la notificación de conatos sigue siendo un aspecto fundamental para la prevención de incendios. La creación de campañas de sensibilización y la promoción de la responsabilidad individual pueden marcar la diferencia y contribuir a una mayor seguridad en nuestras islas.

En resumen, aunque el número de incidentes ha aumentado, el hecho de que no se hayan registrado grandes incendios es un indicativo de que Canarias está en el camino correcto. La colaboración entre las instituciones y la ciudadanía, junto con la implementación de protocolos efectivos, son claves para seguir protegiendo nuestros valiosos espacios naturales.