Lanzarote aumentará su capacidad de agua desalada en 10.000 m³ diarios

Lanzarote aumentará su capacidad de agua desalada en 10.000 m³ diarios

Las claves

  • El presupuesto de la obra asciende a 6,48 millones de euros.
  • Se espera que la obra incremente la producción en 10.000 m³ diarios.
  • El plazo de ejecución es de 14 meses.

Detalles de la licitación

El Consorcio del Agua de Lanzarote ha anunciado la licitación de un proyecto clave para mejorar el suministro de agua en la isla. La obra, que se llevará a cabo en la planta Lanzarote III, ubicada en la Central de Desalación Díaz Rijo, en Punta de los Vientos, tiene un presupuesto de 6.482.785,09 euros y un plazo de ejecución de 14 meses.

El objetivo principal de esta intervención es la recuperación y puesta en funcionamiento del bastidor número 3. Esta infraestructura permitirá incrementar la capacidad de producción de agua desalada en 10.000 metros cúbicos diarios, lo que representa un avance significativo para el sistema de abastecimiento de Lanzarote y La Graciosa, especialmente en un contexto marcado por la emergencia hídrica.

Contexto hídrico en Lanzarote

Lanzarote, al igual que otras islas del archipiélago canario, enfrenta retos significativos en cuanto a la gestión del agua debido a su clima árido y la limitada disponibilidad de recursos hídricos naturales. La dependencia del agua desalada se ha vuelto crucial para satisfacer las necesidades de población y turismo, que son pilares fundamentales de la economía local. La isla ha visto un crecimiento constante en la demanda de agua, lo que hace que proyectos como este sean esenciales para garantizar un abastecimiento sostenible.

Compromisos en la gestión del agua

Oswaldo Betancort, presidente del Consorcio del Agua de Lanzarote, ha destacado la importancia de esta inversión, afirmando que “demuestra que estamos cumpliendo a rajatabla los compromisos derivados de la declaración de la emergencia hídrica”. En este sentido, ha subrayado que el aumento de producción de agua es fundamental para garantizar la seguridad y estabilidad en el abastecimiento.

La licitación incluye la recuperación y rehabilitación integral del bastidor, abarcando todas las acciones necesarias para su suministro, montaje, adaptación, instalación y puesta en funcionamiento. Esta iniciativa se enmarca dentro de un plan más amplio que busca no solo aumentar la producción de agua, sino también reducir las pérdidas a través de la renovación de tuberías y redes, así como fomentar la cultura del agua y el ahorro entre los ciudadanos.

Financiación y plazos

El presupuesto de esta obra se distribuirá en dos anualidades. Durante 2026, se prevé una inversión de 5 millones de euros, mientras que los restantes 1,48 millones de euros se destinarán a 2027. La financiación estará en gran parte respaldada por la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, en un esfuerzo conjunto para mejorar la infraestructura hídrica de la región.

“Incorporar 10.000 metros cúbicos diarios más a nuestra capacidad de producción supone un salto muy importante para dar mayor seguridad y estabilidad al abastecimiento”, aseguró Betancort.

Con esta intervención, se espera un impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes de Lanzarote y La Graciosa, quienes serán los principales beneficiarios de una mejor gestión del agua en la región. A medida que se avanza en la ejecución del proyecto, el Consorcio del Agua reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de los recursos hídricos.

Consecuencias y beneficios esperados

La expansión de la capacidad de desalación no solo busca resolver problemas inmediatos de abastecimiento, sino también fomentar una conciencia colectiva sobre la importancia del ahorro y el uso responsable del agua. En un entorno insular donde el acceso al agua dulce es limitado, cada litro cuenta. La implementación de esta obra podría significar una reducción en la dependencia de otras fuentes de agua, como las reservas subterráneas, que a menudo son sobreexplotadas.

Además, se prevé que esta mejora en la capacidad de producción de agua desalada contribuya a la sostenibilidad del sector turístico, que es vital para la economía de Lanzarote. La seguridad en el suministro de agua puede hacer que la isla sea más atractiva para turistas y residentes por igual, mejorando así la calidad de vida en la comunidad local.

Conclusión

La decisión de aumentar la capacidad de desalación en Lanzarote es un paso significativo en la gestión hídrica de la isla. Con un enfoque claro en la sostenibilidad y la eficiencia, este proyecto tiene el potencial de transformar la manera en que se gestiona el agua en Lanzarote, asegurando un futuro más seguro y estable para sus habitantes.