Las pymes en Canarias, motor económico con retos significativos
Las claves
- El 99,9% del tejido empresarial en Canarias son pymes y microempresas.
- Aproximadamente 146.001 compañías enfrentan una alta tasa de mortalidad antes de los tres años.
- Las pymes son cruciales para el empleo de colectivos vulnerables, especialmente mujeres y jóvenes.
El papel de las pymes en la economía canaria
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son la columna vertebral del tejido empresarial en Canarias. De acuerdo con el informe PYME Canarias 2025, el 99,9% de las empresas en las islas son pymes y microempresas, lo que se traduce en aproximadamente 146.001 compañías. Este sector no solo es fundamental para la economía local, sino que también desempeña un papel estratégico en el desarrollo sostenible y la dinamización económica, especialmente en las zonas rurales.
Las pymes en Canarias generan una porción significativa del empleo regional y son esenciales para fomentar oportunidades laborales entre los colectivos más vulnerables de la sociedad, incluyendo a jóvenes y mujeres. Este enfoque es crucial para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como la reducción de desigualdades y la erradicación de la pobreza. En un contexto donde el desempleo juvenil sigue siendo un desafío, las pymes ofrecen una alternativa viable para la inserción laboral de estos colectivos, contribuyendo a la cohesión social y económica de las islas.
Desafíos económicos y tasa de mortalidad empresarial
A pesar de su prevalencia, las pymes canarias enfrentan retos considerables. Según Alicia Correa Rodríguez, profesora titular en la Universidad de La Laguna, estas empresas presentan un alto nivel de digitalización, pero a la vez sufren de baja productividad y una constante pérdida de negocios. La investigadora señala que muchos de estos negocios no logran sobrevivir más de tres años, con una tasa de mortalidad que puede llegar al 70% en sus primeros años de funcionamiento.
“Son empresas con escasos trabajadores, con una inversión inicial muy reducida y una elevada tasa de mortalidad empresarial”, explica Correa Rodríguez.
Los datos indican que solo un 30% a 40% de las pymes logran consolidarse y permanecer operativas más de 15 años. Este panorama se ve exacerbado por la inestabilidad en los costos y la complejidad en el acceso a financiamiento, especialmente a fondos europeos, lo que limita su crecimiento y capacidad de inversión. En los últimos años, la llegada de recursos financieros y programas de apoyo ha sido insuficiente para contrarrestar estos problemas, dejando a muchas pymes en una situación vulnerable.
El papel de la digitalización y la brecha de género
Las pymes canarias han avanzado en procesos de digitalización, lo que les permite adaptarse mejor a las demandas del mercado actual. Sin embargo, esta digitalización no se ha traducido en un aumento proporcional de la productividad, lo que plantea preguntas sobre la efectividad de las inversiones realizadas. La transformación digital es esencial para la competitividad, pero muchas pymes carecen de la formación adecuada para implementar nuevas tecnologías de manera eficaz.
Además, existe una notable brecha de género en la dirección de estas empresas. Muchas de ellas son familiares, lo que puede llevar a una subrepresentación de mujeres en posiciones de liderazgo. Esta situación limita no solo el potencial de las empresas sino también la promoción de una economía más equitativa. La inclusión de mujeres en roles de liderazgo no solo beneficia a las empresas, sino que también contribuye a un entorno empresarial más diverso y creativo.
Consecuencias y claves para el futuro
En conclusión, las pymes en Canarias son esenciales para la economía regional, pero enfrentan una serie de desafíos que requieren atención urgente. La mejora en el acceso a financiamiento, el aumento de la productividad y la reducción de la mortalidad empresarial son aspectos fundamentales que deben abordarse para garantizar el futuro de estas empresas y, por ende, el desarrollo económico de las islas.
Las autoridades locales y regionales deben implementar políticas que favorezcan la creación de un entorno propicio para las pymes, como la simplificación de trámites burocráticos, la promoción de programas de formación y asesoramiento, y el acceso a nuevas fuentes de financiamiento. Solo así se podrá asegurar que estas empresas no solo sobrevivan, sino que también prosperen, contribuyendo al fortalecimiento de la economía canaria en su conjunto.
