Los lagartos tizones disminuyen de tamaño por culpa de los gatos

Los lagartos tizones disminuyen de tamaño por culpa de los gatos

Las claves

  • La presión de colonias felinas afecta a los lagartos tizones en Canarias.
  • Investigación de la ULL revela que estos reptiles están disminuyendo de tamaño.
  • Los lagartos tizones son fundamentales para el equilibrio ecológico del Archipiélago.

Una amenaza creciente para la biodiversidad canaria

La situación de los lagartos tizones, una especie endémica de las Islas Canarias, se ha vuelto alarmante. La Universidad de La Laguna (ULL), en colaboración con el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y el Grupo de Ornitología e Historia Natural de las Islas Canarias (GOHNIC), ha revelado que la presión ejercida por las colonias de gatos en el Archipiélago está provocando una disminución en el tamaño de estos reptiles.

El estudio, que analizó más de 200 ejemplares de Gallotia galloti en hábitats similares, muestra que aquellos que se encuentran cerca de colonias felinas son significativamente más pequeños que los que habitan en áreas alejadas. Esta investigación, publicada en la revista Biology Letters, pone de manifiesto que la presencia de gatos no solo afecta a la población de lagartos, sino que también tiene repercusiones en el ecosistema en su conjunto.

Impacto en el ecosistema y la cadena alimentaria

Los lagartos tizones desempeñan un papel esencial en el equilibrio ecológico de las Islas. Actúan como dispersores de semillas y también son presas para otros depredadores nativos. Según el biólogo Juan Carlos Rando, uno de los autores del estudio,

"Son un indicador de la situación en la que se encuentran los ecosistemas de las Islas".

La investigación ha revelado que la creencia de que los gatos domesticados no cazan si tienen suficiente comida no es del todo cierta. Rando señala que los gatos, incluso aquellos que viven en hogares, muestran comportamientos de caza, lo que aumenta la presión sobre las poblaciones de lagartos.

Este fenómeno no es nuevo, pero la magnitud del problema parece estar aumentando. La continua expansión de las colonias felinas en el Archipiélago, tanto en áreas urbanas como rurales, está generando un impacto directo en la biodiversidad local. Los gatos, al ser una especie invasora, competen con las especies nativas y pueden causar su declive.

Historia de los gatos en Canarias

La llegada de los gatos a las Islas Canarias se remonta a la época de la colonización europea en el siglo XV. Estos animales fueron traídos por los navegantes para controlar las poblaciones de roedores. Sin embargo, con el paso de los años, los gatos se han reproducido sin control y han formado colonias que afectan gravemente a la fauna autóctona. La falta de depredadores naturales en el Archipiélago ha permitido que estas colonias crezcan desmesuradamente.

Las autoridades locales han intentado abordar esta problemática a través de campañas de concienciación y programas de control de colonias, pero la resistencia de algunos sectores de la población hacia la esterilización y el manejo de estos felinos ha complicado la situación.

Medidas para mitigar el impacto

Ante esta situación, es fundamental implementar medidas que ayuden a proteger a los lagartos tizones y, en general, la biodiversidad canaria. Algunas de estas medidas podrían incluir:

  • Control de las colonias felinas mediante programas de captura y esterilización.
  • Educación y concienciación de la población sobre la importancia de las especies endémicas.
  • Protección de los hábitats naturales de los lagartos.
  • Promoción de la adopción responsable de mascotas, enfatizando la importancia de mantener a los gatos dentro de casa.

La ULL y otros organismos están trabajando en iniciativas para abordar esta situación, pero se necesita un esfuerzo colectivo para asegurar la supervivencia de los lagartos tizones y la salud de los ecosistemas canarios. El aumento del turismo en las Islas también puede influir en esta problemática; la llegada de más visitantes puede conllevar un incremento en las colonias de gatos, si no se toman medidas adecuadas.

A medida que la presión sobre estas especies aumenta, el futuro de los lagartos tizones en las Islas Canarias se vuelve cada vez más incierto, lo que podría tener efectos en cadena en la biodiversidad del Archipiélago. La situación exige atención y acción inmediata para garantizar que estas especies emblemáticas no se conviertan en una memoria del pasado.