Aumento del control de plagas en Las Palmas de Gran Canaria

Aumento del control de plagas en Las Palmas de Gran Canaria

Las claves

  • 329 intervenciones contra plagas en agosto de 2026.
  • Incremento del 73% respecto a agosto de 2025.
  • Las críticas de la oposición subrayan la persistencia de los problemas con roedores.

Intervenciones en varios distritos

Las Palmas de Gran Canaria ha intensificado sus esfuerzos en el control de plagas durante el verano de 2026. Según informó el Ayuntamiento, en agosto se realizaron un total de 329 actuaciones de desinsectación y desratización, lo que representa un 73% más que en el mismo mes del año anterior, cuando se registraron 190 intervenciones. Este aumento significativo pone de manifiesto la creciente preocupación de las autoridades por el impacto que las plagas pueden tener en la salud pública y en la calidad de vida de los ciudadanos.

Las acciones se llevaron a cabo en los cinco distritos de la ciudad, abarcando calles, espacios públicos, plazas, parques e instalaciones municipales. De las 329 actuaciones, 201 fueron ejecutadas por el grupo de control de plagas de la Sección de Salud Pública, con un notable foco en los barrios de Vegueta, Cono Sur y Tafira, que concentraron 63 intervenciones. Este enfoque en áreas con mayor incidencia de problemas refleja una estrategia dirigida a mitigar los efectos de las plagas donde más se necesitan.

  • Ciudad Alta: 53 actuaciones
  • Tamaraceite, San Lorenzo y Tenoya: 39 intervenciones
  • Centro: 29 actuaciones
  • Isleta-Puerto-Guanarteme: 14 intervenciones

Críticas y contexto político

Sin embargo, estos esfuerzos no han estado exentos de críticas. Durante una reciente comisión de Bienestar Social, el concejal del Partido Popular (PP), Ignacio Guerra, manifestó que “las ratas han vuelto a la ciudad porque no está limpia”. Este comentario refleja la preocupación de algunos vecinos y la percepción de que el problema persiste a pesar de las medidas implementadas. La aparición recurrente de roedores en la ciudad ha llevado a un clima de descontento entre los ciudadanos, quienes exigen soluciones más efectivas y duraderas.

La concejala de Salud Pública, Carmen Luz Vargas, defendió la gestión del Ayuntamiento, resaltando que el control de plagas es esencial para garantizar la salud pública. Vargas también informó que el contrato de suministro de biocidas está actualmente en proceso de licitación, con un importe de 174.757 euros, e incluirá nuevos principios activos para combatir la resistencia de los roedores a los métodos tradicionales. Este enfoque innovador es crucial, dado que la resistencia de las plagas a los tratamientos convencionales ha sido un problema creciente a nivel global.

“Con estas formulaciones diferentes a las utilizadas tradicionalmente, se pretende combatir con eficacia la resistencia de roedores”, explicó Vargas.

Resultados de las intervenciones

Además de las actuaciones realizadas por la Sección de Salud Pública, la empresa contratista del servicio municipal llevó a cabo 128 intervenciones en agosto. Isleta-Puerto-Guanarteme fue el barrio que más actuaciones concentró, con 53 intervenciones, seguido de Tamaraceite, San Lorenzo y Tenoya con 18. Estas cifras indican un esfuerzo coordinado entre el Ayuntamiento y las empresas contratistas para abordar el problema de manera efectiva y proactiva.

Las estadísticas reflejan un esfuerzo significativo por parte de las autoridades locales para mitigar el impacto de las plagas en la ciudad. Sin embargo, la situación sigue generando preocupaciones entre los habitantes, quienes han instado a las autoridades a mantener un seguimiento constante y a mejorar la limpieza de la ciudad para evitar la proliferación de roedores y otros insectos. Esta necesidad de colaboración entre los ciudadanos y el gobierno local es fundamental para lograr resultados sostenibles a largo plazo.

Consecuencias y claves prácticas para el lector

Las críticas a la gestión del control de plagas han llevado al debate sobre la efectividad de las medidas adoptadas y la necesidad de un enfoque más integral que incluya la limpieza de las calles y espacios públicos. La presión por parte de los ciudadanos persiste, y el Ayuntamiento deberá responder a estas inquietudes en los próximos meses. Mantener un entorno limpio es esencial no solo para la salud pública, sino también para el bienestar general de la comunidad y la imagen de la ciudad.

Para los ciudadanos, es crucial reportar cualquier avistamiento de plagas a través de los canales oficiales del Ayuntamiento y colaborar en la limpieza de sus entornos inmediatos. Además, la participación en programas de sensibilización sobre la importancia del control de plagas y la limpieza puede ser un paso positivo hacia la solución de estos problemas recurrentes.

En conclusión, aunque las cifras de intervenciones son alentadoras, queda claro que el camino hacia una ciudad libre de plagas requiere un esfuerzo conjunto y un compromiso continuo por parte de todas las partes involucradas.