La ULL utiliza inteligencia artificial para proteger a los cachalotes

La ULL utiliza inteligencia artificial para proteger a los cachalotes

Las claves

  • El 40% de los cachalotes varados en Canarias presentan signos de colisión.
  • La ULL emplea inteligencia artificial y cámaras térmicas para detectar cetáceos desde los barcos.
  • Canarias es hogar de 31 especies de cetáceos, con el cachalote como uno de los más vulnerables.

Investigación pionera en la ULL

La Universidad de La Laguna (ULL) ha puesto en marcha una innovadora investigación que combina inteligencia artificial (IA) y tecnología de visión térmica para prevenir colisiones entre barcos y cachalotes en aguas canarias. Esta iniciativa surge de la necesidad de proteger a estas majestuosas criaturas, que se ven amenazadas por el creciente tráfico marítimo en la región. La ULL ha sido un referente en la investigación de cetáceos, y este nuevo enfoque representa un avance significativo en la aplicación de la tecnología para la conservación.

La bióloga Olivia Marín Delgado ha defendido su tesis doctoral, que incluye mención internacional, centrándose en el estudio y conservación de cetáceos de buceo profundo. Su trabajo ha sido dirigido por las expertas Natacha Aguilar y Patricia Arranz Alonso, junto a la ingeniera María de la Peña Fabiani. A través de esta investigación, se busca aportar herramientas eficaces que ayuden a mitigar el riesgo de colisiones. En los últimos años, la ULL ha estado trabajando en colaboración con diversas instituciones para avanzar en la protección de la fauna marina, lo que refuerza el compromiso de la universidad con la sostenibilidad y la investigación aplicada.

Un problema creciente en las aguas canarias

Según los datos obtenidos en la investigación, el 40% de los cachalotes que vararon en Canarias durante la última década muestran signos de haber sido golpeados por embarcaciones. Esta alarmante cifra resalta la urgencia de implementar medidas que protejan a estos cetáceos, que son parte fundamental del ecosistema marino del Archipiélago. Canarias se ha convertido en un punto crítico para la conservación de cetáceos, y la comunidad científica ha llamado la atención sobre la necesidad de actuar de manera urgente.

Las aguas que rodean Canarias son un área de especial biodiversidad, albergando 31 especies de cetáceos, de las cuales diez son conocidas por sus profundas inmersiones. Entre estas especies se encuentran los zifios, los calderones y, por supuesto, el cachalote, que es el mayor cetáceo dentado y está adaptado para sumergirse a más de 2.000 metros de profundidad. Esta diversidad de especies subraya la importancia de las aguas canarias como un hábitat crítico que debe ser protegido.

El comportamiento del cachalote es un factor crítico en la comprensión de por qué estos animales a menudo no pueden esquivar las embarcaciones. Tras realizar largas inmersiones, estos cetáceos necesitan recuperarse en la superficie, un estado conocido como logging, durante el cual permanecen prácticamente inmóviles. “No es que no tengan el instinto de irse, sino que no tienen la posibilidad de reaccionar a tiempo ante el peligro”, explica Marín Delgado. Este comportamiento hace que los cachalotes sean especialmente vulnerables, y es un desafío que la investigación de la ULL intenta abordar.

Soluciones tecnológicas para la conservación

La investigación de la ULL propone el uso de cámaras térmicas y sistemas de IA para detectar la presencia de cetáceos desde los barcos, lo que permitiría a los marinos tomar decisiones informadas para evitar colisiones. Estas herramientas tecnológicas son especialmente importantes en un contexto en el que las rutas marítimas son cada vez más transitadas. Con el aumento del turismo y la actividad pesquera en la región, la implementación de tecnologías avanzadas es crucial para proteger a los cetáceos.

El uso de inteligencia artificial en el estudio del comportamiento de los cachalotes puede facilitar la identificación de patrones y la predicción de sus movimientos. Esto podría llevar a la creación de alertas tempranas para que los barcos reduzcan la velocidad o cambien de rumbo al acercarse a zonas donde se ha registrado la presencia de estos animales. Esto no solo beneficiaría a los cachalotes, sino que también podría mejorar la seguridad de la navegación en las aguas canarias.

Además, la investigación subraya la importancia de la colaboración entre instituciones para lograr una protección efectiva de los cetáceos. Es fundamental que el sector marítimo, autoridades ambientales y comunidades locales trabajen juntos para implementar medidas que garanticen la seguridad de estas especies. La participación activa de la comunidad en la conservación del medio ambiente marino es esencial para el éxito de estas iniciativas.

La ULL tiene como objetivo no solo reducir las colisiones, sino también fomentar una mayor conciencia sobre la conservación del medio marino entre los navegantes y la población en general. La educación y la sensibilización son componentes claves en la protección de los cetáceos en el Archipiélago. Programas de concienciación y formación para los marineros y la comunidad local podrían ser implementados como parte de esta estrategia.

El trabajo de Marín Delgado y su equipo marca un paso significativo hacia la protección de los cachalotes y otros cetáceos en Canarias, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad marina que caracteriza a las islas. La combinación de ciencia, tecnología y colaboración comunitaria podría ser el camino hacia un futuro más seguro para estos imponentes animales y el ecosistema marino en su conjunto.