El manitu se lleva la victoria en la regata de altura San Ginés
Las claves
- El Manitu ganó la LXXVI Regata de Altura San Ginés en 2026.
- Diez embarcaciones compitieron en un recorrido de 115 millas náuticas.
- Las condiciones meteorológicas fueron desafiantes, con vientos de más de 20 nudos.
Resultados de la regata
La LXXVI Regata de Altura Internacional San Ginés se llevó a cabo este fin de semana, iniciando su recorrido en la tarde del viernes desde la bahía de Las Palmas de Gran Canaria y finalizando en la bahía de Arrecife, Lanzarote. Esta competición, la más antigua a nivel nacional, reunió a un total de diez embarcaciones que enfrentaron un recorrido de 115 millas náuticas, un evento que se ha convertido en un pilar de la agenda deportiva de las Islas Canarias.
El Manitu, dirigido por Pedro J. Rodríguez, se consagró campeón absoluto después de aplicar el tiempo compensado. La regata estuvo marcada por condiciones de navegación difíciles, con vientos del norte que superaron los 20 nudos. A pesar de las adversidades, la tripulación del Manitu logró dominar la travesía, demostrando habilidad y estrategia en su navegación.
Desarrollo de la competición
La salida tuvo lugar en la tarde del viernes, donde la flota se dividió en dos grupos, un formato que permite un mejor manejo de las embarcaciones en condiciones de alta competencia. Las primeras embarcaciones en alcanzar la meta fueron el Sorcery, patroneado por Antonio “Toy” Hernández, que llegó a la línea de meta a las 07:20 horas del sábado, seguido por el Filipeva y el Fontmar.
El Sorcery fue el primero en completar el trayecto, mientras que el Filipeva, capitaneado por Felipe del Rosario, llegó casi dos horas y media después. El Fontmar, guiado por Ignacio Concepción, también tuvo un buen desempeño, completando la travesía en un tiempo notable. El último en llegar fue el Martinilla, de Severiano García, que alcanzó la meta cerca de las tres de la tarde, un final que mostró la diversidad de capacidades entre las embarcaciones competidoras.
“Las condiciones han sido exigentes, pero la experiencia es siempre gratificante”, comentó Pedro J. Rodríguez tras la victoria.
Participantes y condiciones meteorológicas
La Regata de Altura San Ginés es conocida por su exigencia, especialmente por el paso por zonas complicadas como El Tostón, en Fuerteventura, y La Bocaina, entre Lanzarote y Fuerteventura. Las previsiones meteorológicas anunciaban vientos del norte con intensidades de entre 18 y 24 nudos, lo que aumentó la dificultad para los competidores, quienes se prepararon minuciosamente para afrontar estos retos.
Los barcos participantes fueron:
- Sorcery (Antonio “Toy” Hernández)
- Lanzarote Sailing Paradise (Alejandro Martín)
- Altamar I (Francisco Curbelo)
- Manitu (Pedro J. Rodríguez)
- Bidasoa (Unai Segurado)
- Filipeva (Felipe del Rosario)
- Fontmar (Ignacio Concepción)
- Isla Sirena II (Alfredo Santana)
- Renegade (Fabio Valenciano)
- Martinilla (Severiano García)
La regata se dividió en dos etapas, con la primera desde Gran Canaria hasta La Bocaina, que tenía un coeficiente de 0,5 puntos, y la segunda desde Gran Canaria hasta el Muelle de La Cebolla en Arrecife, con un coeficiente de 1 punto. La suma de los resultados de ambas etapas determinó al ganador absoluto. Este formato no solo hace la competencia más emocionante, sino que también permite que los participantes tengan una segunda oportunidad para mejorar su posición.
Impacto cultural y social de la regata
El evento no solo es un desafío deportivo, sino que también atrae a numerosos aficionados y medios, reforzando la tradición de la vela en la región. La Regata de Altura San Ginés, que se celebra desde hace décadas, se ha convertido en un evento clave para los amantes de la navegación y la cultura marítima, promoviendo el turismo y la economía local. Tras la regata, los barcos recibirán avituallamiento en el mar antes de dirigirse a la zona de amarre en Marina Lanzarote, donde se celebrará una ceremonia de clausura que reunirá a competidores y aficionados, celebrando no solo la victoria del Manitu, sino también el espíritu de camaradería que caracteriza a este evento.
