Tenerife registra 641 terremotos en julio, cifra casi anual de 2025

Las claves

  • 641 terremotos localizados en julio, casi tantos como en todo 2025.
  • 611 de estos seismos se concentraron en Las Cañadas del Teide.
  • Incremento en la capacidad de detección de pequeños terremotos por parte del IGN.

Intensificación de la actividad sísmica en Tenerife

La isla de Tenerife vivió en julio uno de sus meses más activos en términos de actividad sísmica en los últimos años. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró un total de 641 terremotos, una cifra que se aproxima a los 740 temblores contabilizados durante todo el año 2025. Este aumento notable ha generado preocupación y atención entre las autoridades y la población local.

Concentración en Las Cañadas del Teide

La mayor parte de estos movimientos telúricos, concretamente 611, se produjeron en el entorno de Las Cañadas del Teide. Este área ha sido el epicentro de un intenso enjambre sísmico que tuvo lugar entre el 22 y el 24 de julio, durante el cual se registraron más de 380 terremotos en dos días, lo que refleja una actividad inusual en la región. Las Cañadas del Teide, un parque nacional que alberga al volcán más alto de España, ha sido objeto de estudio durante años debido a su actividad geológica.

“Estamos detectando terremotos tan pequeños, tan pequeños, que son de magnitud cero con algo”, explicó Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias.

Mejoras en la red de detección

Según Domínguez, el incremento en el número de terremotos registrados se debe en gran parte a la mejora en la capacidad de la red sísmica para detectar eventos de muy baja magnitud. Anteriormente, muchos de estos temblores pasaban desapercibidos, ya que estaban por debajo del umbral de localización. Aunque en febrero se detectaron miles de eventos de baja magnitud asociados a enjambres híbridos, solo 93 pudieron ser localizados y catalogados. En contraste, en julio, una parte significativa de los miles de pequeños eventos sísmicos pudo ser localizada con precisión, lo que explica el aumento en la cifra total de terremotos.

Los seísmos registrados en julio presentaron magnitudes muy bajas, oscilando entre 0,2 y 1,9 mbLg, con una profundidad máxima de 25 kilómetros. Este fenómeno forma parte de una secuencia que comenzó en febrero, caracterizada por picos de actividad volcano-tectónica de baja frecuencia, especialmente en el área de Pico Viejo y el oeste de Las Cañadas. Esta actividad no solo es común en zonas volcánicas, sino que también es un recordatorio de la naturaleza dinámica del entorno geológico de la isla.

Impacto en la población local

La comunidad de Tenerife sigue atenta a la actividad sísmica, dado que estos episodios pueden generar preocupación entre los vecinos. El IGN continúa monitoreando la situación y ha reforzado su red de vigilancia para asegurar la detección de cualquier cambio en la actividad sísmica. La mejora en los sistemas de detección también contribuye a una mayor comprensión de los fenómenos sísmicos en la región, lo que es esencial para la seguridad de los habitantes de la isla.

Este incremento de actividad sísmica podría tener implicaciones en la planificación de futuras obras y en la gestión del riesgo en la isla. Los expertos sugieren que es fundamental mantener a la población informada y preparada ante posibles eventualidades relacionadas con estos movimientos telúricos. En este sentido, el gobierno local ha comenzado a implementar programas de educación y preparación para desastres que buscan informar a los ciudadanos sobre cómo actuar en caso de un terremoto significativo.

Conclusiones y perspectivas futuras

El fenómeno sísmico que ha experimentado Tenerife en julio puede ser un indicador de la actividad volcánica en la región. Si bien la mayoría de los temblores han sido de baja magnitud, la historia geológica de la isla sugiere que se deben tomar en serio estos eventos. La comunidad científica continúa investigando la relación entre los terremotos y la actividad volcánica, y los resultados de este monitoreo son esenciales para entender los peligros potenciales que podrían surgir en el futuro.

La colaboración entre el IGN, las autoridades locales y la población es clave para fomentar una cultura de prevención y seguridad. A medida que avanzamos, es importante que los residentes de Tenerife estén equipados con la información adecuada y los recursos necesarios para responder a cualquier eventualidad que pudiera surgir de la actividad sísmica en la región.