Lopesan exige que Canarias tenga voz en la gestión aeroportuaria
Las claves
- José Alba demanda que las administraciones canarias tengan voz en la gestión aeroportuaria.
- El foro 'Canarias hacia el futuro' se celebró en Las Palmas de Gran Canaria.
- Alba advierte sobre el riesgo de decisiones externas que ignoren la realidad local.
La voz de Canarias en la gestión aeroportuaria
El director general de Lopesan Hotel Group, José Alba, ha subrayado la importancia de que las administraciones públicas de Canarias, incluido el Gobierno regional, tengan una “voz” en la gestión de los aeropuertos. Durante el foro 'Canarias hacia el futuro', celebrado el 27 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria, Alba expuso su preocupación por el modelo aeroportuario actual, aunque no profundizó en este aspecto. Este evento reunió a destacados líderes del sector turístico y empresarial, marcando un hito en la búsqueda de soluciones para los retos que enfrenta el archipiélago.
“Es fundamental que las administraciones canarias tengan voz, voto y capacidad de decisión”, afirmó Alba, al considerar que los aeropuertos son infraestructuras esenciales con un peso público significativo. Este enfoque busca evitar que decisiones cruciales sean tomadas exclusivamente por entidades externas, ya sean privadas o de gestión público-privada. En un contexto donde las decisiones sobre infraestructura afectan directamente la conectividad y, por ende, el turismo, la demanda de mayor participación local se vuelve imperativa.
La sensibilidad del territorio insular
Alba argumentó que la gestión de los aeropuertos no puede quedar en manos de quienes “igual no conocen ni interpretan” la realidad de Canarias. El director de Lopesan enfatizó que el territorio insular es “sensible” y que, por lo tanto, es necesario que las decisiones se tomen con la participación activa de las instituciones locales y empresas canarias reconocidas. Esta situación es particularmente relevante en un contexto donde la economía de Canarias depende en gran medida del turismo, que a su vez está íntimamente ligado a la calidad y gestión de sus aeropuertos.
“No se puede dejar en manos de una empresa privada, ni siquiera público-privada, las decisiones que afectan a un territorio insular tan sensible como Canarias”
El evento también contó con la presencia del consejero de Obras Públicas de Canarias, Pablo Rodríguez, quien estuvo de acuerdo con la necesidad de una mayor implicación de las administraciones en la gestión aeroportuaria. La colaboración entre el sector privado y las instituciones públicas se presenta como un camino viable para asegurar que las decisiones sean más representativas de las necesidades y particularidades de las islas. Rodríguez destacó que la experiencia y el conocimiento local son ingredientes esenciales para la toma de decisiones informadas y efectivas.
Interacción y decisiones compartidas
José Alba propuso una mayor interacción entre las instituciones y las empresas canarias en la toma de decisiones sobre los aeropuertos. “La apuesta pasa por la interacción”, dijo, destacando la necesidad de que tanto empresas de prestigio como las administraciones se involucren en este proceso crítico. Esta propuesta no solo busca fortalecer la voz de Canarias en la gestión de aeropuertos, sino también asegurar que las decisiones no tengan un impacto “catastrófico” en el territorio insular.
La propuesta de colaboración se presenta como una solución para que las islas mantengan su autonomía y capacidad de decisión ante un escenario de creciente centralización en la gestión de infraestructuras públicas. Las decisiones que se toman a nivel central pueden no considerar las particularidades locales, lo que puede llevar a un deterioro de la calidad de los servicios y, por ende, afectar negativamente a la economía local.
Las declaraciones de José Alba reflejan una creciente preocupación en el sector turístico y empresarial canario sobre la dirección futura de la gestión aeroportuaria. Ante la importancia de estas infraestructuras para el turismo y la economía local, la demanda de una mayor representación de las administraciones públicas se vuelve cada vez más relevante. En un momento en que el turismo está intentando recuperarse de los efectos de la pandemia, la gestión aeroportuaria se convierte en un factor crítico que puede facilitar o dificultar este proceso de recuperación.
Consecuencias de una gestión centralizada
La falta de participación local en la gestión aeroportuaria podría tener consecuencias graves para la economía de Canarias. Con una dependencia significativa del turismo, cualquier decisión que afecte a la conectividad podría influir en el número de visitantes, lo que a su vez impacta en la creación de empleo y el desarrollo económico de las islas. La voz de Canarias en la gestión aeroportuaria no solo es un deseo, sino una necesidad para salvaguardar el futuro económico y social del archipiélago.
En conclusión, la demanda de José Alba y el apoyo del consejero Pablo Rodríguez subrayan la necesidad urgente de que Canarias tenga un papel activo en la gestión de sus aeropuertos. Las decisiones que afectan al archipiélago deben ser tomadas por quienes conocen y entienden mejor las particularidades de este territorio insular, asegurando así un futuro más sostenible y próspero para todos sus habitantes.
